martes, 14 de octubre de 2014

EX DONNELLEY


Se pararon el cierre y los despidos, la lucha sigue

El oficialismo, incluida la burocracia gráfica, presenta lo que llama el "caso Donnelley" como ejemplo de una gesta patriótica contra Griesa y los buitres. La Afip denunció enseguida la quiebra como sospechosa y el Inaes (el instituto que regula las cooperativas) aprobó la constitución de Madygraf en un tiempo inhabitual.

La demagogia oficial, sin embargo, no pasó de allí, esto porque las opciones ofrecidas a los trabajadores fueron el ingreso de un nuevo inversor (que no fue descartada del todo) o la formación de una "cooperativa" sin respaldo económico, mientras continúa el trámite de la quiebra, más o menos en los moldes que han seguido otras plantas quebradas.

El bloque kirchnerista de la Legislatura de la provincia de Buenos Aires, presidido por "Chino" Navarro (quien visitó la planta junto a los diputados del PTS, exclusivamente), adelantó su predisposición a tratar un proyecto de expropiación, pero sólo "con cargo oneroso". Los obreros deberían destinar sus créditos laborales a la compra de la empresa y generar un plan de negocios "viable".


Una nueva etapa

Como ocurre con los fondos bancarios de la ex Donnelley, los ingresos generados por la gestión obrera han quedado hasta ahora entrampados en el trámite de la quiebra, en tanto no exista una nueva razón social. Fue necesaria una movilización para arrancar el pago de 4.000 pesos a cuenta, por los trabajos realizados este último mes.

El impedimento para hacer efectiva la facturación queda resuelto con la matrícula del Inaes, ya que la ley de quiebras habilita la continuidad provisoria con la sola inscripción. El Juez Santichia ha concedido la locación a Madygraf a cambio del pago de un canon.

Un triunfo contra el bloque que se alineó en defensa de la quiebra: la cámara gráfica, un sector de empleados y jerárquicos, e incluso el juez y la sindicatura, quienes expresaron desde un principio una postura reacia a la continuidad, lo que hubiera implicado una cesantía masiva. La habilitación de la gestión de la cooperativa, con todos sus límites, significa una victoria contra los despidos masivos. Desde 2002, todas las votaciones legislativas de la izquierda, pero en especial las de nuestro partido, a favor de estas salidas precarias, respondían a la necesidad de derrotar los despidos masivos - una condición, por otra parte, para mantener la lucha por objetivos superiores.


Estatización y control obrero

Como lo dice un comunicado de los compañeros de, ahora, Madygraf: "Estas conquistas son pequeños pasos hacia nuestro objetivo: la expropiación y la estatización bajo gestión obrera de la planta. A pesar de que el gobierno dice que nuestra producción no puede ser un servicio público, planteamos que podemos poner la fábrica al servicio de la comunidad. Podemos hacer que a ningún niño le falte un cuaderno ni un manual para ir a la escuela. Ya resolvimos en asamblea general destinar parte de nuestra producción para imprimir 10.000 cuadernos para las escuelas del Suteba Tigre y que los chicos tengan sus herramientas para estudiar. También firmamos un convenio con la Facultad de Humanidades de Rosario para hacer sus cuadernillos en nuestra planta. Estas conquistas son pequeños pasos hacia nuestro objetivo: la expropiación y la estatización bajo gestión obrera de la planta".

La resolución del juez, que habilita la continuidad, obliga a los trabajadores a abonar, además de un canon locativo, contratar seguros, afrontar servicios y habilitaciones. Para cumplir con el fallo, "Madygraf se verá obligada a asumir todos los pagos, liberando a la quiebra de todo reclamo que pudieren efectuar sus asociados, el personal contratado o terceros" (Infobae, 6/10). La pelea sigue entonces en su estadio inicial, incluso después de los reconcimientos obtenidos.


Quién paga la reconversión

Alejada la posibilidad de un desalojo, la salida cooperativa enfrenta un horizonte marcado por dificultades conocidas, en especial la falta de capital de giro y la incertidumbre de una quiebra que prosigue, pero además el sabotaje de los grupos capitalistas de la industria y una caída de la actividad económica. Incluso el gobierno intentará aprovechar estas dificultades para extorsionar a la cooperativa con planteos de orden político. La Naranja Gráfica ha apoyado la lucha de Donnelley en cada fase (esta semana aportamos 12.000 pesos a su fondo de huelga).

La Naranja Gráfica ha sido, asimismo, la única organización que desde el principio ha denunciado el operativo del gobierno y el ongarismo. Cuando la Federación Gráfica Bonaerense abandonó un coqueteo inicial con el conflicto y no participó de las movilizaciones para luego -en un acto deleznable- quitarles la obra social a los trabajadores, varias voces críticas desde Donnelley insistieron en reclamar el plenario de delegados.

Delimitándonos de cualquier línea que ponga esta lucha en función de objetivos faccionales, impulsamos la formación de una comisión obrera amplia, en primer lugar con delegados de todas las tendencias del sindicato gráfico, que acompañe a los compañeros de Donnelley con una campaña por la expropiación sin pago, la gestión bajo control obrero y la garantía estatal de puestos, salarios y condiciones de trabajo.

Reclamamos un inmediato plenario de delegados para unir a esta orientación una campaña en todo el gremio contra todo despido y suspensión, por el reparto de las horas sin afectar el salario y por la reapertura de paritarias - un compromiso que fue firmado pero no se cumple.

Miguel Bravetti

lunes, 29 de septiembre de 2014

AGR - CLARIN

      Convocatoria contra el ajuste y por una salida obrera
Los que en sus discursos repiten que, en los últimos años, empresarios, sojeros, automotrices, exportadores y banqueros la han "juntado con pala", pretenden que ahora la cuenta la paguemos los trabajadores. El contraste es brutal: la venta de diarios (incluido Clarín) no paga IVA para beneficio de las empresas de medios. Pero los trabajadores debemos pagar IVA cuando compramos alimentos para nuestras familias y los más calificados, además, también pagan un impuesto "a la ganancia" de la misma proporción de la que pagan empresarios con millones de facturación.
Este año la paritaria gráfica fue del 31 por ciento en cuotas, mientras la inflación va a superar el 40. Contra la rebaja de nuestro salario real planteamos la necesidad de luchar por la reapertura de las paritarias.
Las patronales pretenden descargar la crisis sobre los trabajadores, pero además especulan con ella buscando sacar ganancias extraordinarias.
Ahora, aprovechando el clima de "cesación de pagos" vemos cómo nuevamente comienzan movimientos en el mismo sentido. Los primeros en perder son los trabajadores; así, los compañeros de Donnelley han sufrido la fuga literal de la patronal y hoy están luchando en defensa de su fuente de trabajo. También ha habido despidos en Maggio, Cortiñas y Ramón Chozas, entre otras. En nuestro caso se vienen atrasando pagos con los empleados y endeudando con los proveedores, buscando generar un clima que deprima todo reclamo salarial y, tal vez, urdiendo una maniobra de más largo alcance.
Frente a esta situación, los sindicatos y las centrales obreras no dan respuestas; quienes comulgan con la CGT-Balcarce como nuestro sindicato, ven pasar el ajuste sin mover un dedo, salvo para frenar todo intento de lucha serio; la CGT-Azopardo convoca paros a cuenta gotas y pretende que los mismos sean sin ninguna expresión activa del movimiento obrero, mientras coquetean con variantes políticas que coinciden en una política ajustadora como Macri o Massa.
Por ello es necesario que la unidad contra el ajuste parta de una delimitación política con los ajustadores y una posición clasista, es decir independiente de la burocracia, el gobierno y las patronales y, por lo tanto, asociado a la izquierda. Toda pretensión de unificar la lucha, sin una definición en este sentido, sólo puede llevar al fracaso.
Los únicos que enfrentamos el ajuste somos los trabajadores y la Izquierda, enfrentando los despidos, la política contra el salario y la represión. Por ello convocamos a los
trabajadores y delegados de la zona sur de la Capital Federal, y a los compañeros de nuestro gremio gráfico a participar del Congreso de la izquierda y el movimiento obrero, convocado para el 8 de noviembre, donde ya proponemos como moción lanzar una gran campaña por la reapertura de las paritarias, para debatir entre todos un plan de lucha contra el ajuste y definir un programa obrero de salida frente a la crisis.

Comisión Interna AGR Clarín

jueves, 25 de septiembre de 2014

Siguen las maniobras contra los trabajadores

DONNELLEY

Aunque el principal cliente de la ex Donnelley, Editorial Atlántida, sigue imprimiendo la mayor parte de sus revistas en la planta de Pacheco, los pagos por los últimos trabajos fueron retenidos por el síndico. El juez Santicchia, por su parte, se niega a liberar fondos de la cuenta corriente para los salarios (los trabajadores no han cobrado siquiera los días de agosto anteriores al cierre).
Los Repro prometidos por Tomada tampoco llegan y el dinero aportado por el sindicato fue bastante menos que la cifra que publicitó en una solicitada. Con la otra mano -denuncian los trabajadores-, el mismo gremio les cortó los servicios de la obra social.
El ahogo económico es parte de la "extorsión" dirigida a imponer una "salida cooperativa" según los moldes que han seguido otras empresas: transfiriendo a los trabajadores el muerto de la quiebra.
Si bien la parte del personal que defiende la continuidad (la mitad aproximadamente repudió la ocupación y se retiró) se pronunció por la estatización, la urgencia de contar con alguna plataforma legal que permita facturar terminó imponiendo -como medida transitoria, aclaran- la formación de una cooperativa.
En estos días se informó que, después de algunas dilaciones, el Inaes dio curso a la inscripción de MadyGraf (el nombre es un homenaje a la hija de Eduardo Ayala, dirigente de la fábrica), aunque faltarían ciertos "trámites administrativos".
Como se sabe "el diablo está en los detalles", así que habrá que seguir atentamente esos trámites que faltan; sin olvidar que la Justicia, el Inaes y el ongarismo son engranajes de
un único mecanismo (Orbaiceta, director del Inaes, es un estrecho aliado de la Federación Gráfica) que actúa todo el tiempo para canalizar el conflicto en los marcos estrechos de la reformada ley de quiebras y minar la autonomía de los trabajadores.
Días atrás, el juez anunció que enviaría técnicos para ingresar a la red interna y tomar datos que necesita (aunque dispone de varias fuentes de consulta: Anses, Afip, los bancos o el sindicato), mientras el síndico intentó -sin éxito- ingresar a la planta acompañado de un ex jerárquico de la patronal.
A fines de este mes, la Cámara de Diputados de la provincia podría dar tratamiento al proyecto de ley de expropiación presentado por el Frente de Izquierda. Según Cristián Castillo, del PTS, el FpV apoyaría el proyecto, pero rechazando cualquier variante de estatización. O sea que la expropiación sólo podría avanzar en función de la transformación de la empresa en cooperativa.
Es necesario un plenario de delegados para discutir un plan de lucha de todo el gremio. La comisión de seguimiento que propusimos (ver PO Nº 1.330) sería un polo de oposición a las maniobras estatales-burocráticas y un factor de movilización por la expropiación bajo control obrero, así como también para que sea el Estado el que asegure la continuidad de la producción y el respeto a todas las condiciones laborales y salariales.
Expropiación bajo control obrero.

Miguel Bravetti - Sebastian Rodriguez


jueves, 4 de septiembre de 2014

Donnelley: rechacemos las extorsiones de Ongaro y Tomada


El último periódico del PTS publica un artículo titulado “Son o se hacen”, que resulta un compendio de falsedades dirigidas contra el PO y La Naranja Gráfica. Refutar cada una implicaría abusar del espacio acotado de este semanario.
Detengámonos aquí en lo que, tal vez, sea lo más pérfido. Dice el PTS: “Cuando la patronal buitre gerenciaba Donnelley, los gráficos de Morvillo… tuvieron una actitud reivindicable. Se negaron a imprimir trabajos que los vaciadores querían desviar a otras imprentas. Pero la semana pasada, con Donnelley bajo gestión obrera, Morvillo realizó un trabajo que correspondía a Donnelley, sin que sus delegados se negaran”.
Es la primera vez que el PTS hace referencia a lo que llaman “una actitud reivindicable”, que es presentada como un mero trámite. Rechazar los trabajos de Donnelley -en AGR, en Morvillo y, sobre todo, en Ipesa- obligó a parar máquinas y chocar fuertemente con nuestras patronales. No fue una ‘actitud’ sino una nueva expresión de una tradición inquebrantable de clase.
Lo que los críticos omiten sin el menor pudor es que mientras Morvillo e Ipesa luchaban, muchos de esos trabajos se imprimían en las cooperativas de La Red Gráfica. Estamos ante un operativo de encubrimiento de la burocracia sindical de Ongaro. El PTS y la Bordó, al revés, insisten en destacar “que el sindicato apoya”.
El rechazo de Morvillo e Ipesa a aceptar trabajos de Donnelley quebró el intento de esta patronal de imponer el Preventivo de Crisis, que perjudicaba enormemente a los compañeros de Donnelley. Ahora, en cambio, la continuidad productiva pasa por derrotar los mecanismos de la quiebra, que imponen duros golpes a los trabajadores. La burocracia de Ongaro, sin embargo, se ha convertido en cómplice de la quiebra. Ipesa comenzó a hacer los trabajos de Atlántida -cliente de Donnelley- solamente cuando los compañeros de Donnelley lo pidieron, esto para preservar su relación comercial con Editorial Atlántida, interrumpida por la quiebra. Sólo después de esto, las asambleas de base resolvieron dejar sin efecto los bloqueos.
El PTS ataca a los trabajadores de Morvillo, pero acepta que los trabajos de Donnelley se impriman en Ipesa, Arcángel Maggio, Step, Impresiones Barracas, Encuadernación Moreno y en Cooperativa Patricios.
Como ya señalamos antes (PO N° 1.329), hay en marcha un operativo piloteado por el sindicato, que involucra al juez y al Ministerio de Trabajo, para imponer una “salida” cooperativa, sin aclarar que ella supone dejar de cobrar las deudas laborales de Donnelley. La cooperativa podría ser funcional a la ‘red de cooperativas’ de la burocracia de Ongaro o al “nuevo inversor”. Szpolski negó todo interés pero hay en danza nombres ligados al grupo Televisa, dueño de Editorial Atlántida.
Buscando el aval de las dos terceras partes del personal que exige la ley de quiebras, la Verde de Ongaro impulsó un pronunciamiento a favor de la continuidad bajo distintas formas, una de ellas, la constitución de una “cooperativa”. De este modo, metió en la bolsa a los que se manifestaron partidarios de una estatización.
El juez de la quiebra, Santicchia, es un viejo conocido del ongarismo. Es el mismo que intervino y habilitó la conversión en cooperativas de las ex Dinam y Talleres Unión. Hace unos días, reunió a los clientes de Donnelley y es quien recepciona los pagos por los trabajos que salen del taller y controla los fondos de cuenta corriente de la patronal yanqui (que promete ir liberando a cuentagotas). ¡La burocracia, no ‘la gestión obrera’!
La Directiva dice haber recibido un “guiño” del juez para continuar con la producción “en los términos legales que corresponden” (comunicado de la FGB). El pilotaje de la burocracia ongarista incluye los Repro del gobierno, de 2.000 pesos por cada trabajador, “gestionados en el trabajo en común con el jefe de Gabinete y el ministro Tomada”, según informa la Federación Gráfica Bonaerense.
Impulsemos una Comisión de Seguimiento
El PTS busca distraer de las maniobras del juez, la burocracia y el ministerio, acusando al PO y La Naranja. Dice que su política es “embretar” al ongarismo, evitar “confrontarlo” (“no es igual que Pignanelli” nos dijeron).
Defendemos la expropiación de la planta sin indemnización alguna y su puesta en funcionamiento bajo gestión de los trabajadores, y en especial la garantía estatal de todas las condiciones salariales y laborales. Es una salida que requiere una lucha y denunciar las extorsiones oficiales.
¿Cuál es la política del PTS, la cooperativa y la pérdida de derechos laborales o la estatización? ¿O la estatización es para la tribuna, mientras se reúnen las firmas para los dos tercios exigidos en la quiebra?
Proponemos formar una Comisión de Seguimiento del conflicto, amplia, debatida y votada en el plenario de delegados, que asuma las tareas de apoyo, que reciba y difunda la información y que acompañe las negociaciones y reclamos ante la Justicia y el gobierno. Una comisión de este tipo actuaría como un control obrero de las cuentas y contratos de la quiebra, del accionar de la Justicia, de la intervención del ministerio y, junto al cuerpo de delegados de Donnelley, abordaría la cuestión de cualquier posible inversor. El punto clave en todas las variantes, es que los trabajadores preserven sus puestos, sus condiciones salariales y convencionales. Es decir, una comisión obrera para enfrentar las tremendas presiones capitalistas que actúan sobre los trabajadores de Donnelley.

Miguel Bravetti

jueves, 21 de agosto de 2014

En Morvillo, AGR-Clarín e Ipesa paramos las rotativas en apoyo a los compañeros de Donnelley



Extractos de las intervenciones de Sebastián Rodríguez y Pablo Viñas, delegados de Morvillo y AGR-Clarín, respectivamente.

“La Naranja estuvo apoyando a los compañeros de Donnelley desde un principio, desde el año pasado, cuando se movilizaron al Ministerio de Trabajo para rechazar el Repro fraudulento otorgado por el gobierno nacional a la multinacional yanqui. En contraste con la burocracia ongarista, que en los papeles decía apoyar a los compañeros de Donnelley pero permitió que en las cooperativas con domicilio legal en el sindicato se hicieran trabajos de Donnelley; en nuestros talleres, desde que Donnelley presentó el recurso de crisis y empezó el vaciamiento, rechazamos los trabajos que correspondían a Donnelley. En Morvillo, en tres oportunidades rechazamos el ingreso de trabajos a las rotativas, parando las máquinas para impedir su realización.
“En AGR-Clarín rechazamos dos trabajos. Luego hicieron lo mismo Arcangel Maggio e Ipesa. En Maggio fue difícil, ya que hace un mes y medio la burocracia del sindicato saboteó la realización de la elección de delegados a la que se opuso la patronal, que apretó a candidatos y despidió a algunos de ellos. En el caso de Ipesa, mientras una delegación de la Naranja vino a la madrugada a la puerta de Donnelley a bancar el ingreso de los compañeros, el delegado aquí presente, junto con el resto de la interna fuimos al taller, donde la patronal había metido la revista Gente en las rotativas, a parar la fábrica y parar la revista, tomando los mejores métodos de la clase obrera (aplausos).
“Ahora estamos en otra etapa. Junto a Donnelley reclamamos la expropiación bajo control obrero, que el Estado se haga cargo de mantener los salarios, las condiciones de trabajo del convenio colectivo y garantice trabajo declarándola proveedora privilegiada del Estado.
“Por último, rechazamos la pretensión del gobierno nacional de encuadrar al conflicto de Donnelley en la disyuntiva de “Patria o buitres”. En todo caso, como muy bien explicaba Sebastián, que el kirchnerismo primero explique por qué otorgó un subsidio a través de los Repro y luego nunca rechazó el recurso de crisis, siendo cómplices de esta multinacional hasta que se dio a la fuga, una patronal a la que ahora denuncia por inventar una crisis fraudulenta.
“En definitiva, contra el ajuste de los buitres y el gobierno nacional es necesario una respuesta de conjunto, por eso el 26 vamos con todo de Plaza de Mayo al Congreso, por un paro de 36 horas por la abolición del impuesto al salario y la prohibición de las suspensiones y despidos.”

jueves, 14 de agosto de 2014

Donnelley: la patronal abandona la planta, los trabajadores la ponen a producir


Los trabajadores gráficos de Donnelley fueron sorprendidos por un “cierre por quiebra” del cual se enteraron por un cartelito de una carilla colgado en el portón de la empresa. Bonito método para dejar 400 familias en la calle. Al otro día, los trabajadores entraron en la planta, virtualmente abandonada.

Previamente, el gobierno de la provincia decretó una conciliación obligatoria mediante audiencia donde no fueron directivos de la empresa, sino un abogado con “mandato por 24 horas”. El grupo empresarial gráfico más grande del mundo hizo las valijas sin dar la cara. El cuerpo de delegados declaró que “ingresaron en la fábrica para cumplir con la conciliación y poner a andar las máquinas y cumplir con los clientes”. Esta ocupación sui generis abre una nueva etapa del conflicto.

Los trabajadores realizaron un acto donde explicaron su decisión de lucha y sus planes de poner la planta a producir. En él, Néstor Pitrola habló indicando que, esa mañana misma, el cuerpo de delegados de Ipesa paró la impresión de la revista Gente, lo que desató el aplauso de los obreros, cansados pero con alta moral. Luego hablamos los delegados de Morvillo y AGR-Clarín, quienes explicaron a la masa de compañeros que hace semanas están rechazando los trabajos que provienen de Donnelley. Una actitud clasista que ya queda incorporada a la mejor tradición de los años ’70. En cambio, en estas semanas previas, una cooperativa que orienta la Lista Verde hizo un trabajo de esa procedencia, situación que debe revertirse dialogando con los compañeros.

Este “cierre por quiebra” fue largamente preparado. El pulpo internacional presentó un recurso de crisis promoviendo 123 despidos, que fue archivado pero alertó sobre los planes empresarios, sin que el Ministerio de Trabajo proceda a abrir los libros de una empresa que ganó muy buena plata en los 22 años que opera en el país.

En los últimos días y semanas, Donnelley agravó las medidas represivas contra los trabajadores -cacheos, etc.-, y rodeó la planta de alambres de púa y rejas.

En oportunidad del modesto aumento de paritarias, la patronal aplicó la primera cuota sobre el básico y no sobre el conformado, profundizando una diferencia salarial importante por debajo de los salarios de la competencia. No se trata, por lo tanto, de una empresa que se va por la “comisión interna radicalizada” como sugirieron algunos medios. El pecado de los compañeros sería haber rechazado el recurso de crisis defendiendo sus familias. Por otro lado, la Faiga, la cámara empresaria gráfica, declara “no hay crisis en el sector” que trabaja al 75% de capacidad ociosa y que se trata de una “decisión de Donnelley”. Por lo tanto, se trata de un vaciamiento.

Demasiado para que el gremio en su conjunto no tome cartas. El sindicato ongarista convocó un plenario, excepcional si se quiere, porque no lo hizo nunca ante grandes conflictos como Atlántida, AGR, Crónica y tantos otros. Pero, a pesar de saludar la conducta “orgánica” de la comisión interna, se opuso a una movilización y a un paro general al primer despido, y llamó a “no hacer las publicaciones en lo posible”. Fórmula ambigua para cubrir que las cooperativas gráficas no siguen esa regla de oro de clase en el gremio, algo que jamás garantizó la burocracia ongarista ante los conflictos, especialmente a fines de los ’80 donde hubo grandes luchas, o ante la histórica ocupación de Atlántida en los durísimos ’90.

Los cuerpos de delegados opositores junto a Donnelley votaron paro general al primer despido y movilización del gremio. Algo que conserva vigencia, porque hay que respaldar a los valientes cuerpos de delegados que vienen aguantando la tensión con las patronales que pretenden hacer trabajos de Donnelley.

A rodear de solidaridad a los compañeros. A unir su lucha con Emfer y Lear en una gran movilización obrera contra los despidos y demás reivindicaciones, y por el inmediato paro general activo de 36 horas.


Sebastián Rodríguez – Pablo Melta, delegados de Morvillo y AGR Clarín

lunes, 11 de agosto de 2014

NO AL CIERRE DE DONNELLEY

COMUNICADO BUENOS AIRES, 11 DE AGOSTO DE 2014

NO AL CIERRE DE DONNELLEY

QUE EL SINDICATO CONVOQUE AL PARO GRÁFICO

Hoy a la mañana los trabajadores se encontraron con la planta cerrada y un comunicado que anuncia la quiebra de la empresa colgado en la puerta.

La naranja grafica apoya a los trabajadores de la multinacional Donnelley, quienes enfrentan un vaciamiento de la planta de su filial argentina que ha sido largamente preparado por parte de la mayor gráfica del mundo. Las revistas de terceros que se hacían allí fueron progresivamente retirándose, como Musimundo, Megatone, La Anónima, Violeta y otras. Los cuerpos de delegados de nuestra agrupación Naranja Gráfica de Morvillo, Ipesa y AGR-Clarín, plantas de la misma rama industrial, se negaron a imprimirlas en solidaridad con los trabajadores de Donnelley.

Reclamamos a la Federación Gráfica en su conjunto que reaccione con un paro de toda la actividad, posición que la conducción negó en un plenario de delegados del día jueves pasado por el tema. El gobierno, por su parte, mira para otro lado, como en todas las ramas industriales, puesto que la empresa presentó recurso de crisis pidiendo 123 despidos que hoy transforma en cierre. Se deben abrir los libros de las empresas, frenar los despidos y repartir las horas de trabajo disponibles sin afectar el salario y dando continuidad productiva. Los despidos se cuentan por centenares de miles en la Argentina de hoy.

Necesitamos más que nunca que las centrales sindicales convoquen de inmediato un paro activo nacional y el Congreso discutir el tema despidos y suspensiones como ha planteado el bloque del Frente de Izquierda en sesiones especiales boicoteadas por el kirchnerismo.

Pero todos, gobierno, burocracia sindical y oposición tradicional, están en el barco de ejecutar un brutal ajuste económico sobre las espaldas del pueblo trabajador, cubriendo los negocios de los grupos económicos y la banca acreedora, responsables de la crisis.



• PARO GENERAL DEL GREMIO YA.

• QUE LA DIRECTIVA DEL SINDICATO GARANTICE QUE NO SE REALICE EN NINGUN TALLER O COOPERATIVA TRABAJOS DE DONNELLEY.

• OCUPACION DE TODA FABRICA QUE CIERRE, DESPIDA O SUSPENDA.

• NO AL CIERRE DE DONNELLEY.

NARANJA GRAFICA

SEBASTIAN RODRIGUEZ (COMISION INTERNA MORVILLO): 1564154997

PABLO VIÑAS (COMISION INTERNA AGR-CLARIN): 1556539481

    

jueves, 7 de agosto de 2014

Carta a los compañeros de Donnelley



Abramos el debate para derrotar el recurso de crisis trucho

            Compañeros: agradecemos su carta a los trabajadores de Morvillo saludando la solidaridad del taller. Cuando patronales y gobierno pretenden un brutal ajuste en todo el país, ratificamos nuestra solidaridad con Donnelley y la voluntad de responder a los intentos de ajuste, con la unidad de los trabajadores.
           
Propuesta de acta
            Donnelley, en este marco de ajuste, acompaña el recurso de crisis con una política de expulsión de clientes (vaciamiento), que han comenzado a “revolotear” por todo el gremio. En solidaridad hemos parado varios trabajos en puerta de máquina.
            Ante la posibilidad de que las patronales intenten aplicar represalias o aumentar la presión para realizar trabajos de Donnelley y esto mute en una situación conflictiva en nuestros talleres, pedimos una reunión de la Naranja Gráfica, en particular los delegados de Morvillo y AGR (rubro editorial) con la interna de Donnelley. Expresamos que ante la amenaza de despidos masivos preparar la huelga o la ocupación de acuerdo a lo que decidan los trabajadores y propusimos firmar un acta (ver dorso de este volante) fijando una posición común.
            Esta carta pretende abrir un debate fraternal, ya que nos preocupa que la contrapropuesta de la interna de Donnelley elimina puntos que consideramos esenciales para el futuro del conflicto y la lucha común, a saber:

            1- Paz social: Denunciamos que el gobierno en lugar de rechazar el recurso de crisis, pretende imponer la “paz social” para encorsetar la lucha de los trabajadores por salario y  puestos de trabajo. La “autorización” que ahora impone la empresa para realizar asambleas ratifica nuestro planteo. En Gestamp y Lear las patronales cuando quisieron, desconocieron la “paz social”. Proponemos movilizarnos al ministerio para que rechace el recurso trucho.

            2- Paritarias: la patronal metió el recurso en medio de paritarias para desconocer reclamos obreros y aplicar el aumento solo al básico, deprimiendo aun más el que es uno de los salarios más bajos del segmento. La burocracia sindical de todo pelaje, pretende que abandonemos la lucha salarial para discutir puestos de trabajo. Plantemos mantener la bandera del aumento. En Morvillo, luego de derrotar el recurso de crisis -2003- fuimos al paro y recuperamos el plus de fin de año que la empresa había desconocido y pretendía eliminar. Para ello fue clave mantener el reclamo durante el recurso.

            3- El rol del sindicato: Mientras el sindicato declara el “estado de alerta y movilización”, no ha garantizado que en sus cooperativas (con domicilio legal en Paseo Colón) y otros talleres dejen de realizar los trabajos. Esta tarea no puede ser de un puñado de talleres, hay que reclamar al sindicato que garantice en TODOS los talleres y cooperativas. Donde no se pueda parar con la relación de fuerza interna ofrecemos apoyar la realización de piquetes.

                4- Paro simultáneo: Propusimos que si los talleres que rechazamos imprimir trabajos de Donnelley, tenemos que ir a un paro por este motivo, parar en simultaneo con Donnelley. El punto fue modificado, desaparece el paro simultáneo, y se deja un vago llamado a la lucha común. Se trata de un compromiso elemental que requieren los trabajadores que ya han parado máquinas en solidaridad.

Plenario de delegados
Ahora tenemos la oportunidad de avanzar en posiciones comunes en el plenario de delegados, para el que proponemos mocionar:
                -Que ningún taller imprima trabajos de Donnelley, que la directiva del gremio garantice el compromiso efectivo de las cooperativas y todos los talleres.
                 -Si una fábrica entra en conflicto por solidarizarse con otra: paro del taller involucrado en simultáneo con el taller de origen del conflicto y convocatoria inmediata a un paro del gremio de 24hs y a un nuevo plenario de delegados.
                 -Movilización al Ministerio de Trabajo para que rechace el recurso de crisis trucho
-Ocupación de toda planta que cierre o despida. Paro de todo el gremio en solidaridad.

COMISIONES INTERNAS DE MORVILLO Y AGR-CLARÍN

                LISTA NARANJA GRÁFICA        07/08/14

sábado, 26 de julio de 2014

Por qué un paro activo nacional


El movimiento obrero batalla en varios frentes.
 
El costo de vida aumentó un 40 por ciento, pero las paritarias cerraron con un aumento salarial promedio del 29,7 por ciento anual en cuotas. Así, la inflación se devora el salario -especialmente las jubilaciones, condenadas a un mísero aumento del 11,3 por ciento hasta setiembre. Esta situación ha disparado un movimiento por la reapertura de paritarias, el cual tiene expresión en la docencia bonaerense, salteña y de Rio Negro.
Un segundo frente es el impuesto al salario. Muy peculiar, pero agudo. El gobierno, al prolongar el cálculo del congelado piso de 15.000 pesos de salario bruto al mes, agravó la carga de 1.300.000 afectados. Esto suma presión despareja en gremios como el neumático, la siderurgia, el Smata o la docencia; pero presión pareja en bancarios o en los salarios patagónicos. La tabla de Machinea hace el resto.
Y un tercer frente, el más dramático, es el de los despidos y suspensiones, retiros ‘voluntarios’ y jubilaciones anticipadas o simples cortes de contratos temporarios. Contra el ‘relato’ de los Pignanelli, las suspensiones y recursos de crisis se transforman crecientemente en despidos.
La recesión está declarada, aunque no en toda su magnitud. En el primer trimestre del año se cerraron 310.000 cuentas sueldo en los bancos. El movimiento obrero tiene aquí su batalla más difícil contra la asociación de la burocracia sindical al gobierno y su política consciente de ajuste. La recesión está siendo además usada, por patronales como Weatherford, Gestamp, Calsa o Lear, para imponer planes de superexplotación contra los trabajadores, atacando a su activismo. Otras, como la industria frigorífica, operan planes de reestructuración a escala del Mercosur, algo común también a las autopartistas.
Las luchas -en su momento la de Valeo, que disparó el paro general de la UOM cordobesa, más recientemente Calsa, Gestamp o Lear- representan un esfuerzo del movimiento obrero por poner un límite a esta ofensiva de conjunto, apoyada en las líneas centrales de una política económica que comparte toda la clase capitalista. Ofensiva apoyada también por oficialismo y oposición, que unifica a los pagadores de la deuda y de los buitres.
Pero ocurre que en el campo del movimiento obrero, ni la CGT oficial ni la opositora dijeron palabra sobre la crisis de la deuda que sacude al país y a los trabajadores, porque están en el campo político de los pagadores. Esencialmente, la burocracia sindical está subordinada al ajuste (miremos, si no, las paritarias de camioneros). Los topes fueron rotos por grandes huelgas docentes, por aceiteros o la alimentación, no por camioneros, cuyos trabajadores no fueron convocados a la lucha.
Moyano enfrenta la atomización de camarillas de la burocracia con el método de la rosca, la que no evita nuevas escisiones como las de los gremios del transporte. Así, han pasado cuatro meses desde el gran paro del 10 de abril. Se reproduce el sistema del paro aislado que usara Saúl Ubaldini, su objetivo es reposicionar a una burocracia, no quebrar una política económica y social. No en función de una alternativa política contra los ajustadores. No en función de un plan económico elaborado por los trabajadores.
Nuestro planteo de paro activo nacional -el que debería ser de 36 horas, para empezar con un abandono de plantas- tiene por objeto, en primer lugar, ofrecer un canal a los cientos y cientos de fábricas afectadas por los despidos y suspensiones, para reagruparse contra la ofensiva patronal alrededor de la medida de conjunto. Para ello, promovemos asambleas en cada lugar de trabajo. El paro y su preparación oxigenaría luchas actuales -como Lear, Weatherford, Emfer- o a las que pueden venir -como la gráfica Donnelley, con 123 despidos anunciados.
Nuestro planteo de paro activo tiene un programa. Esto es clave, porque el paro “repudio” muere al otro día. Necesitamos armar a la clase obrera. Por ello, el planteo de prohibición de despidos y suspensiones, reparto de las horas de trabajo y apertura de cuentas de las empresas involucradas. En los otros frentes, reapertura de paritarias y abolición del impuesto a las ganancias sobre el salario convencional.
El clasismo y la izquierda no reúnen la fuerza para convocar a un paro nacional, pero tenemos la política para luchar por él y, mediante el programa, discutir en asambleas de los lugares de trabajo, privados o estatales, transformándolo en un instrumento en la línea de poner en pie, contra el ajuste, al conjunto del movimiento obrero. Cada fábrica que pare en esta línea, estará en mejores condiciones de pensar una huelga u ocupación de fábricas, los métodos de la clase obrera para enfrentar la ofensiva. Lo mismo en el caso de los sectores o gremios que luchan contra la desvalorización salarial y el impuesto al salario. Finalmente, la cuestión jubilatoria tiene que ser una bandera de toda la clase obrera: inmediato aumento de emergencia de 3.600 pesos, 82 por ciento móvil y devolución de la Anses a un directorio electo por trabajadores y jubilados.
La potencia de la izquierda obrera y socialista está en el hecho de que levanta las reivindicaciones para organizar y no para “contener”, y en que presenta una alternativa política al hundimiento de la burocracia sindical peronista y de centroizquierda: el Frente de Izquierda.
 
Nestor Pitrola 

martes, 15 de julio de 2014

Defendamos el convenio gráfico de Diarios

Buenos Aires 15 de julio de 2014



-Carta a la FATIDA, a la FGB y a los gráficos de todo el país-

Los trabajadores gráficos de Clarín, de las plantas Artes Gráficas del Litoral (Santa Fe) y Artes Gráficas Rioplatense (Ciudad de Buenos Aires) expresamos nuestra preocupación ante un proyecto de reforma del convenio colectivo de diarios para los gráficos del interior (CCT 275/1996), que destruye la histórica división entre los convenios de obra -con jornada de lunes a viernes- y  por otro lado diario o rama periodística, que por su naturaleza del trabajo permite que se trabaje los fines de semana estableciendo a cambio ciertos beneficios, entre ellos una jornada que concluye “a las 6 horas de trabajo o al cierre del diario o al término de la tirada” (Art. 11 CCT275/96).

La reforma  permitiría a las patronales de diarios (en particular a Clarín) utilizar la mano de obra de los diarios para todo tipo de impresos, generando una competencia a la baja con otras empresas gráficas, la liquidación del beneficio de cierre para los obreros de los diarios y una presión a la baja contra el conjunto de los trabajadores gráficos de la rama obra, ya que mientras a estos deben abonarles los fines de semana al 100%, a los trabajadores del diario los podrían tener trabajando los fines de semana (haciendo tareas por fuera del diario) abonandoles horas simples. Como no rige un piso de impresión periodística, los talleres de obra, según la conveniencia, podrían también utilizar este convenio con solo hacer una minima tirada de un material periodístico.

Es que la FATIDA, Federación que representa a los gráficos de todo el país con excepción de Capital Federal y parte de Buenos Aires, se apresta a realizar, este 16 de julio, un Congreso Extraordinario convocado en la provincia de Córdoba, para aprobar propuestas de modificación del Convenio Colectivo, reformando entre ellas el artículo 5 (Personal comprendido) licuando el requisito de labores ligadas a la impresión periodística, para permitir que el convenio diario abarque “todas las tareas gráficas” Incluyendo: “libros, talonarios, revistas, manuales, folletos, formularios simples y continuos, confección e impresión de todo tipo de valores, obleas, etiquetas autoadhesivas, envases flexibles, de polietileno o similares, gigantografías, imanes flexibles, calcomanías, sobres, bolsas” (Proyecto de Reforma). Es decir que los trabajadores de diarios pasarían a imprimir todo… al mismo precio.

Sabemos que es una realidad que muchas gráficas de diarios ya realizan otros impresos, pero al estar amparados por el convenio hoy los trabajadores pueden plantarse al cierre o negociar mejoras, como el caso de AGL donde tras comprar el diario “El Litoral” Clarín impuso la ampliación de tareas, pero finalmente los obreros logramos que a cambio se nos reconociera una diferencia que rige hasta el 2015 y se pondría en riesgo en caso de aprobarse esta reforma. Llamamos a los sindicatos y federaciones a hacer respetar el convenio y luchar por nuevos derechos, y rechazamos tajantemente esta modificación que es contra los derechos de los trabajadores.

No acordamos con que se trate de un camino inevitable ante la predicción de posibles caídas de la tirada impresa como resultado de la difusión digital de diarios, en primer lugar porque muchos diarios siguen siendo al día de hoy un gran negocio, y por otro lado porque de una futura e hipotética caída, no debería resultar el injustificable resultado de una pérdida de derechos para los obreros y una ventaja en los negocios para las patronales de diarios. Al menos no con el apoyo de las organizaciones obreras.

Por último, en este marco, la obtención de otros derechos (como la ampliación de las vacaciones) no hace más que buscar blindar la reforma (en nombre de mejoras generales) frente a futuras impugnaciones ante la ilegalidad de las reformas convencionales a la baja. Llamamos a luchar por las mejoras, pero sin regalar en el camino este derecho elemental que distingue al convenio de diario.

Se trata de una reforma que no solo perjudicaría a los trabajadores de diarios del interior, sino también a los de obra, y una presión a la baja para todos los gráficos del país, por ello ambas comisiones internas nos pronunciamos en defensa del convenio de diarios, por el rechazo de la reforma del articulo 5, proponiendo que los paritarios sean electos en asambleas y este debate, antes de cuaquier resolución,  se lleve adelante mediante asambleas en todos los diarios y graficas del país.


Comisión Interna AGL-Clarín - Comisión Interna AGR-Clarín

viernes, 11 de julio de 2014

Rechacemos las maniobras de la patronal

Donnelley


En estos años la actividad gráfica creció más de cinco puntos por arriba del promedio de la industria. La mayoría de las patronales se embolsaron sus ganancias o, como en el caso de Donnelley, las giraron a sus casas matrices como dividendos, sin destinar un centavo a la inversión.


El agotamiento del “modelo productivo” empuja hoy una restructuración, sacrificando a los trabajadores, para intentar mantener los márgenes de beneficios.


Pero no se trata solo de bajar salarios y reducir planteles sino también de una guerra entre capitalistas por “expandirse en un mercado que se encoge”. Por un lado hay un avance de nuevos formatos digitales a expensas de los impresos, a eso se suma la caída del consumo que tiene un impacto directo en revistas y folletería; por otro lado la restricción a la importación editorial – en función de retener divisas – reaviva la disputa por un negocio que “en el 2.010 alcanzaba a casi el 80 por ciento de los libros que se leían en la Argentina”.


La crisis, tal como la presenta Donnelley, es trucha en varios aspectos. Los “costos laborales” de los que se queja son en realidad mucho más bajos que los de su competencia. La pérdida de clientes tampoco es como la pinta; lo que hubo fue un aumento desproporcionado y selectivo de sus precios a fin de provocar una depuración de su cartera (y retener a los más importantes) además de un desvío de parte de su producción.


En un artículo del periódico del PTS se dice que “la comisión interna de Donnelley se reunió con los compañeros de IPESA y se comprometieron a no hacer nuestras revistas”. Pero el problema es más complejo porque en algunos casos hasta esa tercerización es “trucha”. El mismo artículo señala que las revistas “Para Ti” se siguen imprimiendo en Donnelley aunque el pie de página indica que se hacen en IPESA. Esto no podría ocurrir sin un pacto de ambas patronales.


Hay empresas que no tienen un solo proveedor o que imprimen en varios talleres alternativamente. La comisión interna de Morvillo tiene frenado un folleto de Carrefour – y le han expresado a la patronal que ningún trabajo de Donnelley se haría mientras dure el conflicto – pero en rigor Carrefour se hizo muchas veces antes, allí y en AGR.


Esa disputa por el mercado es cruzada: Donnelley está ofreciendo precios preferenciales a Tsu y presiona por Avon – con quién tiene un contrato internacional –, ambos clientes de Morvillo.


Es claro que una invocación a la solidaridad no es suficiente, porque eso depende del nivel de organización de cada lugar y muchas veces de información que no manejan los trabajadores (meses atrás – seguramente por desconocimiento – Donnelley imprimió una tirada de Amodil que WorldColor había parado por un quite de colaboración).


Un enfoque estrecho de la cuestión termina trasladando la carga hacia otros y convirtiendo a los trabajadores en lobbystas de sus patronales. La responsabilidad de impedir el desvío de trabajos corresponde al sindicato. Mientras posa de “combativo” con declaraciones el ongarismo no mueve un dedo para que las cooperativas que le responden cesen con esa práctica.


Hay que exigir un urgente plenario de delegados para debatir el tema, que la directiva convoque asambleas en los talleres involucrados y asuma la decisión de frenar la producción tercerizada; hay que organizar piquetes donde la fuerza no permita parar desde adentro; e impulsar una gran marcha contra los despidos a la cámara empresaria.


El respeto a la “paz social” que reclama el Ministerio mientras dure el trámite del PPC o cualquier idea de no chocar con el gremio, allanan el camino de la patronal.


Miguel Bravetti


martes, 1 de julio de 2014

Gráficos reclamarán ante la asamblea de accionistas del Grupo Clarín

COMUNICADO DE PRENSA
Gráficos de Clarín, de la empresa gráfica de mayor facturación del país, Artes Gráficas Rioplatense, donde se imprimen las revistas dominicales y coleccionables de Clarín, las revistas de Cablevisión y Genios, entre otros muchos trabajos, realizaremos una concentración este lunes 30 de junio, a metros de la asamblea de accionistas del Grupo Clarín, en su horario de inicio a las 11 hs. en Tacuarí 1840/42, donde entregaremos un petitorio y repartiremos una carta abierta que hemos votado y firmado por unanimidad en las asambleas de los tres turnos realizadas el viernes 27 de junio, dirigida al Grupo Clarín y a las autoridades gubernamentales de control.

Los trabajadores denunciamos el achique de sectores, parates en la producción y atraso de obligaciones laborales de la empresa, mientras Clarín realiza un desvío masivo de trabajos, incluso a fábricas en negro.

Mientras la empresa incurre en atrasos, como la entrega de ropa, aduciendo una caída de la producción que ellos mismos generan, en un sector nuevo (impresión digital) donde ha colocado una nueva y costosa máquina, no le importó incurrir en gastos realizando obras y colocando un sistema de ingreso tactil con el solo fin de obstruir el ingreso de los delegados, espejando los vidrios para aislar a los empleados.

Consideramos anti-social esta política de especulación empresarial con miras en ajustar las condiciones de los trabajadores y perjudicar al fisco, y reclamamos la recuperación del trabajo, que Clarín haga el trabajo de Clarín, tomando los empleados que requiera, y cese esta política de tercerización, vaciamiento y presión contra sus trabajadores.

Se adjunta en archivo adjunto la Carta Abierta suscrita por todos los gráficos de la empresa.

Comisión Interna AGR-Clarín
Contactos:
Pablo Viñas. Secretario General Comisión Interna: 15 5 653 9481
Marcelo Quinteros, Secretario Adjunto Comisión Interna: 15 4 099 8089

domingo, 29 de junio de 2014

Preparemos la lucha


La patronal anunció 123 despidos en Donnelley
La crisis que aduce la patronal es una maniobra fraudulenta. Hay que preparar la huelga y la ocupación de la planta, además de la movilización de todo el gremio.
La actividad gráfica experimentó en los últimos años un crecimiento de varios puntos por arriba del promedio de la industria basado en una enorme precarización, una escala salarial bajísima y un convenio obsoleto. La edición de diarios, revistas y folletos se encuentra, sin embargo, en retroceso por el desarrollo de los soportes digitales.
Esta tendencia empuja una reconversión mundial hacia otras ramas, como la de envases. Varios pesos pesados europeos -por ejemplo, el consorcio Mayr-Melnhof Packaging- aterrizaron en Latinoamérica “calentando” la competencia e impulsando una reestructuración general que hoy es acelerada por la crisis económica.
La Nación, Clarín, Maggio, Celomat, Cortiñas son algunos de los talleres que sufrieron fuertes recortes con el objetivo de “mejorar la competitividad” y, en ciertos casos, como en Crónica o Impresores, para quebrar además la organización gremial.
En este contexto hay que ubicar el recurso preventivo presentado por la patronal de RR Donnelley y su anuncio de despedir a 123 trabajadores (un tercio del plantel) abonando el 65 por ciento de las indemnizaciones en cómodas cuotas; además de una drástica reducción de los salarios del resto.
Donnelley, de capitales yanquis, es el holding más importante de la industria gráfica de todo el mundo, con centenares de plantas en varios países y ganancias netas por 220 millones de dólares.
La crisis que aduce la patronal es parte de una maniobra que involucra al propio Estado -que ya el año pasado le otorgó un subsidio (Repro) para el pago de salarios, que la empresa invoca ahora como antecedente.
La producción de la planta se derrumbó de 80 a 35 millones de pliegos mensuales, pero una parte sustancial de los trabajos es desviada hacia otros talleres. Esta tercerización es una práctica común de las grandes patronales para torpedear los reclamos y debilitar la organización.
Entre los principales destinatarios de esta operación fraudulenta se encuentran los talleres de la Red Gráfica de cooperativas ligada al sindicato (autoflexibilizadas). En el último conflicto de AGR-Clarín se produjo una fuerte polémica entre la Verde y los activistas, quienes hicieron piquetes frente a esas plantas para defender su lucha.
Tampoco los “sobrecostos salariales” son reales: Donnelley está un 40 por ciento sobre los básicos (paupérrimos), pero muy lejos de otros talleres líderes como Morvillo o Interpack.
El rechazo a los argumentos patronales y la impugnación del recurso preventivo que presentó la comisión interna están bien, pero no alcanzan. Los propios términos del proceso administrativo incluyen una advertencia tramposa: “los trabajadores no podrán ejecutar la huelga u otras medidas sindicales hasta la conclusión” del trámite. Seguramente, éste sea el más serio desafío para los compañeros de Donnelley: quebrar la determinación de una empresa tan poderosa requiere una lucha en regla.
Hay que preparar la huelga y la ocupación de la planta, además de la movilización de todo el gremio.
La directiva del sindicato se declaró en “estado de alerta y movilización ante la amenaza de Donnelley o de cualquier otra empresa que quiera imitarla”, un saludo a la bandera, recordemos que el “preventivo” de La Nación en 2010 pasó sin la menor respuesta de conjunto.
De inmediato: plenario de delegados para votar la solidaridad activa del sindicato y un programa contra el ajuste. Ni un despido más, reparto de las horas de trabajo sin afectar el salario, apertura de los libros para conocer el estado de los balances, garantía estatal de continuidad productiva y salarial.
La Lista Naranja compromete todo su apoyo a los compañeros de RR Donnelley en defensa de sus puestos de trabajo.

Miguel Bravetti

viernes, 13 de junio de 2014

EN DEFENSA DEL PIQUETE



Respuesta a la Lista Verde, y su ataque a los piquetes de los obreros de Clarín.

Con la firma de la Lista Verde, la directiva gráfica distribuyó en el gremio (aunque no se atrevió a hacerlo en la fábrica) un pronunciamiento atacando los piquetes resueltos por unanimidad en nuestras asambleas en AGR-Clarín.

“Repudiamos de manera contundente la actitud reaccionaria y patoteril del grupo de activistas que en estos días (…) viene realizando manifestaciones en la puerta de algunos talleres del gremio, aduciendo la supuesta defensa de los intereses de los compañeros de Artes Gráficas Rioplatense” dicen, para a renglón siguiente acusar de que estos responderían a una “falsa imputación de que estaría realizando trabajos enviados por la patronal de AGR”, una actitud encubridora que delata a quienes escriben, los trabajadores conocemos al dedillo que trabajos se mandan y a que talleres. Allí nos movilizamos el 23 de abril, cerrando la jornada que nos critican, con una combativa movilización en la puerta de AGEA Clarín (Zepita). Al otro día fuimos convocados a negociar por la empresa.

A contramano de “los consejos” del sindicato, en el reciente conflicto de AGR-Clarín, tras el cual se obtuvo la efectivizacion de todos los contratados, categorías, la reapertura de un sector y un adicional de $3000 en diciembre, un protagonista clave fue la solidaridad de muchos talleres organizados y el método del piquete contra el que despotrica la burocracia ongarista al compás del gobierno que se dice popular.

Los piquetes contrarrestaron durante el conflicto, la presión de la red de tercerización que tiene Clarín, y que profundiza en los conflictos para vaciar de sentido la huelga. Esto se facilita porque en numerosos talleres, ante la mirada impávida de la directiva sindical se violan en forma flagrante las condiciones laborales y el salario establecidos en el convenio, y por la ausencia de un sindicato que informe a todos los delegados respecto de los talleres en conflicto y sus trabajo, previniendo toda maniobra de carnereaje.

La nota pretende mostrar los piquetes como una acción “contra los trabajadores”, cuando es una acción de defensa de la unidad obrera contra las patronales que se solidarizan entre ellas, si en un taller no existe relación de fuerza para frenar esta “solidaridad patronal” allí está el piquete para defender la solidaridad obrera, y en esa vereda debería estar el sindicato, la otra vereda es la de Clarín, acá no hay una tercera posición. Nuestros críticos K terminan defendiendo a la Corpo, cuando sus obreros luchamos contra el despotismo patronal, y mas aun, cuando esta utiliza su espalda económica para intentar quebrar la huelga con medidas anti-sindicales.

No es inocente el grosero encubrimiento en que incurre la Lista Verde cuando aseveran que los talleres donde nos movilizamos no habrían hecho nuestros trabajos o como dicen en otro párrafo: “no más de lo habitual”, es que entre estos talleres, se encuentra una Cooperativa -de la Red de Cooperativas Gráficas de la Lista Verde-, cuya Comisión Directiva es una entusiasta tomadora de trabajos de talleres en conflicto. Y que fue “premiada” tras este último, con una inyección aun mayor de tercerización. Esto es lo que está defendiendo la directiva.

El sindicato en lugar impulsar la lucha para exigir que las cooperativas gráficas sean proveedores privilegiados del estado y que este garantice las condiciones y salarios de convenio, encubre el carnereaje de trabajos de una taller en huelga, en este caso, en beneficio del propio Clarín. En esta materia en AGR la Verde es reincidente: durante la huelga del 2004 a la que Kirchner envió 500 policías para desalojar la planta, el sindicato hizo su parte permitiendo que AGEA-Clarín -donde la directiva conducía la comisión interna- carneree nuestra revista Viva. En aquella derrota, fruto de una entrega, los obreros de AGR aprendimos a defender con uñas y dientes nuestras huelgas, y orientarnos en forma independiente del gobierno, la patronal y la burocracia sindical.

Con estos métodos y una conducción clasista, tras superar a la Verde, en tres años recuperamos las asambleas y la unidad, y con ellas conquistamos la estabilidad laboral, la jornada de lunes a viernes equiparando los salarios hacia arriba, corregimos las antigüedades, terminamos con regímenes de polifuncionalidad, elevamos antigüedades y categorías y el pago de las paritarias sobre el salario conformado. Por fin nos hicimos respetar.

Aprovechamos este 45 aniversario del Cordobazo, para llamar a la directiva gráfica (Lista Verde), a dejar de deshonrar la enorme tradición de lucha y piquete de nuestro histórico gremio gráfico.


Comisión Interna AGR-Clarín

jueves, 5 de junio de 2014

Prohibir despidos y suspensiones

Repartir las horas de trabajo sin afectar el salario


Las suspensiones y los despidos se generalizan.
El foco está puesto en la industria automotriz y en sus proveedoras.
Durante estos años, las patronales han acumulado beneficios extraordinarios que no fueron compartidos con los trabajadores.
Pero alcanza con una caída transitoria de las ventas para que rápidamente descarguen la crisis sobre sus espaldas, a través de despidos y suspensiones masivas.
El gobierno nacional, que agravó la crisis con la devaluación de la moneda, está claramente del lado de las patronales.
Lo mismo ocurre con las direcciones de los sindicatos.
El caso del Smata es el más notorio. En vez de apoyar a los trabajadores que luchan contra los despidos, como es el caso de Gestamp, movilizan sus patotas contra los despedidos.
La crisis no la deben pagar los trabajadores.
Rechacemos los despidos y las suspensiones.
Si cae la producción, que se repartan las horas de trabajo entre todo el personal sin reducción del salario promedio real de los últimos seis meses.
Que se abran los libros de las empresas para conocer los costos y planes de producción, así como las ganancias acumuladas.
En el caso de las automotrices, que se investiguen las cuentas de sus financieras y de los bancos para revelar los costos usurarios cobrados a los clientes.
Sobre la base de este programa, el Partido Obrero y el Frente de Izquierda han presentado proyectos de ley en el Congreso Nacional y en las legislaturas provinciales, ofreciendo una salida frente a la crisis.
Movilicémonos por el triunfo de las luchas en curso.
Reclamamos a todos los sindicatos un paro de advertencia de 24 horas para frenar los despidos y las suspensiones, y defender el salario ante la creciente inflación.