sábado, 26 de julio de 2014

Por qué un paro activo nacional


El movimiento obrero batalla en varios frentes.
 
El costo de vida aumentó un 40 por ciento, pero las paritarias cerraron con un aumento salarial promedio del 29,7 por ciento anual en cuotas. Así, la inflación se devora el salario -especialmente las jubilaciones, condenadas a un mísero aumento del 11,3 por ciento hasta setiembre. Esta situación ha disparado un movimiento por la reapertura de paritarias, el cual tiene expresión en la docencia bonaerense, salteña y de Rio Negro.
Un segundo frente es el impuesto al salario. Muy peculiar, pero agudo. El gobierno, al prolongar el cálculo del congelado piso de 15.000 pesos de salario bruto al mes, agravó la carga de 1.300.000 afectados. Esto suma presión despareja en gremios como el neumático, la siderurgia, el Smata o la docencia; pero presión pareja en bancarios o en los salarios patagónicos. La tabla de Machinea hace el resto.
Y un tercer frente, el más dramático, es el de los despidos y suspensiones, retiros ‘voluntarios’ y jubilaciones anticipadas o simples cortes de contratos temporarios. Contra el ‘relato’ de los Pignanelli, las suspensiones y recursos de crisis se transforman crecientemente en despidos.
La recesión está declarada, aunque no en toda su magnitud. En el primer trimestre del año se cerraron 310.000 cuentas sueldo en los bancos. El movimiento obrero tiene aquí su batalla más difícil contra la asociación de la burocracia sindical al gobierno y su política consciente de ajuste. La recesión está siendo además usada, por patronales como Weatherford, Gestamp, Calsa o Lear, para imponer planes de superexplotación contra los trabajadores, atacando a su activismo. Otras, como la industria frigorífica, operan planes de reestructuración a escala del Mercosur, algo común también a las autopartistas.
Las luchas -en su momento la de Valeo, que disparó el paro general de la UOM cordobesa, más recientemente Calsa, Gestamp o Lear- representan un esfuerzo del movimiento obrero por poner un límite a esta ofensiva de conjunto, apoyada en las líneas centrales de una política económica que comparte toda la clase capitalista. Ofensiva apoyada también por oficialismo y oposición, que unifica a los pagadores de la deuda y de los buitres.
Pero ocurre que en el campo del movimiento obrero, ni la CGT oficial ni la opositora dijeron palabra sobre la crisis de la deuda que sacude al país y a los trabajadores, porque están en el campo político de los pagadores. Esencialmente, la burocracia sindical está subordinada al ajuste (miremos, si no, las paritarias de camioneros). Los topes fueron rotos por grandes huelgas docentes, por aceiteros o la alimentación, no por camioneros, cuyos trabajadores no fueron convocados a la lucha.
Moyano enfrenta la atomización de camarillas de la burocracia con el método de la rosca, la que no evita nuevas escisiones como las de los gremios del transporte. Así, han pasado cuatro meses desde el gran paro del 10 de abril. Se reproduce el sistema del paro aislado que usara Saúl Ubaldini, su objetivo es reposicionar a una burocracia, no quebrar una política económica y social. No en función de una alternativa política contra los ajustadores. No en función de un plan económico elaborado por los trabajadores.
Nuestro planteo de paro activo nacional -el que debería ser de 36 horas, para empezar con un abandono de plantas- tiene por objeto, en primer lugar, ofrecer un canal a los cientos y cientos de fábricas afectadas por los despidos y suspensiones, para reagruparse contra la ofensiva patronal alrededor de la medida de conjunto. Para ello, promovemos asambleas en cada lugar de trabajo. El paro y su preparación oxigenaría luchas actuales -como Lear, Weatherford, Emfer- o a las que pueden venir -como la gráfica Donnelley, con 123 despidos anunciados.
Nuestro planteo de paro activo tiene un programa. Esto es clave, porque el paro “repudio” muere al otro día. Necesitamos armar a la clase obrera. Por ello, el planteo de prohibición de despidos y suspensiones, reparto de las horas de trabajo y apertura de cuentas de las empresas involucradas. En los otros frentes, reapertura de paritarias y abolición del impuesto a las ganancias sobre el salario convencional.
El clasismo y la izquierda no reúnen la fuerza para convocar a un paro nacional, pero tenemos la política para luchar por él y, mediante el programa, discutir en asambleas de los lugares de trabajo, privados o estatales, transformándolo en un instrumento en la línea de poner en pie, contra el ajuste, al conjunto del movimiento obrero. Cada fábrica que pare en esta línea, estará en mejores condiciones de pensar una huelga u ocupación de fábricas, los métodos de la clase obrera para enfrentar la ofensiva. Lo mismo en el caso de los sectores o gremios que luchan contra la desvalorización salarial y el impuesto al salario. Finalmente, la cuestión jubilatoria tiene que ser una bandera de toda la clase obrera: inmediato aumento de emergencia de 3.600 pesos, 82 por ciento móvil y devolución de la Anses a un directorio electo por trabajadores y jubilados.
La potencia de la izquierda obrera y socialista está en el hecho de que levanta las reivindicaciones para organizar y no para “contener”, y en que presenta una alternativa política al hundimiento de la burocracia sindical peronista y de centroizquierda: el Frente de Izquierda.
 
Nestor Pitrola 

martes, 15 de julio de 2014

Defendamos el convenio gráfico de Diarios

Buenos Aires 15 de julio de 2014



-Carta a la FATIDA, a la FGB y a los gráficos de todo el país-

Los trabajadores gráficos de Clarín, de las plantas Artes Gráficas del Litoral (Santa Fe) y Artes Gráficas Rioplatense (Ciudad de Buenos Aires) expresamos nuestra preocupación ante un proyecto de reforma del convenio colectivo de diarios para los gráficos del interior (CCT 275/1996), que destruye la histórica división entre los convenios de obra -con jornada de lunes a viernes- y  por otro lado diario o rama periodística, que por su naturaleza del trabajo permite que se trabaje los fines de semana estableciendo a cambio ciertos beneficios, entre ellos una jornada que concluye “a las 6 horas de trabajo o al cierre del diario o al término de la tirada” (Art. 11 CCT275/96).

La reforma  permitiría a las patronales de diarios (en particular a Clarín) utilizar la mano de obra de los diarios para todo tipo de impresos, generando una competencia a la baja con otras empresas gráficas, la liquidación del beneficio de cierre para los obreros de los diarios y una presión a la baja contra el conjunto de los trabajadores gráficos de la rama obra, ya que mientras a estos deben abonarles los fines de semana al 100%, a los trabajadores del diario los podrían tener trabajando los fines de semana (haciendo tareas por fuera del diario) abonandoles horas simples. Como no rige un piso de impresión periodística, los talleres de obra, según la conveniencia, podrían también utilizar este convenio con solo hacer una minima tirada de un material periodístico.

Es que la FATIDA, Federación que representa a los gráficos de todo el país con excepción de Capital Federal y parte de Buenos Aires, se apresta a realizar, este 16 de julio, un Congreso Extraordinario convocado en la provincia de Córdoba, para aprobar propuestas de modificación del Convenio Colectivo, reformando entre ellas el artículo 5 (Personal comprendido) licuando el requisito de labores ligadas a la impresión periodística, para permitir que el convenio diario abarque “todas las tareas gráficas” Incluyendo: “libros, talonarios, revistas, manuales, folletos, formularios simples y continuos, confección e impresión de todo tipo de valores, obleas, etiquetas autoadhesivas, envases flexibles, de polietileno o similares, gigantografías, imanes flexibles, calcomanías, sobres, bolsas” (Proyecto de Reforma). Es decir que los trabajadores de diarios pasarían a imprimir todo… al mismo precio.

Sabemos que es una realidad que muchas gráficas de diarios ya realizan otros impresos, pero al estar amparados por el convenio hoy los trabajadores pueden plantarse al cierre o negociar mejoras, como el caso de AGL donde tras comprar el diario “El Litoral” Clarín impuso la ampliación de tareas, pero finalmente los obreros logramos que a cambio se nos reconociera una diferencia que rige hasta el 2015 y se pondría en riesgo en caso de aprobarse esta reforma. Llamamos a los sindicatos y federaciones a hacer respetar el convenio y luchar por nuevos derechos, y rechazamos tajantemente esta modificación que es contra los derechos de los trabajadores.

No acordamos con que se trate de un camino inevitable ante la predicción de posibles caídas de la tirada impresa como resultado de la difusión digital de diarios, en primer lugar porque muchos diarios siguen siendo al día de hoy un gran negocio, y por otro lado porque de una futura e hipotética caída, no debería resultar el injustificable resultado de una pérdida de derechos para los obreros y una ventaja en los negocios para las patronales de diarios. Al menos no con el apoyo de las organizaciones obreras.

Por último, en este marco, la obtención de otros derechos (como la ampliación de las vacaciones) no hace más que buscar blindar la reforma (en nombre de mejoras generales) frente a futuras impugnaciones ante la ilegalidad de las reformas convencionales a la baja. Llamamos a luchar por las mejoras, pero sin regalar en el camino este derecho elemental que distingue al convenio de diario.

Se trata de una reforma que no solo perjudicaría a los trabajadores de diarios del interior, sino también a los de obra, y una presión a la baja para todos los gráficos del país, por ello ambas comisiones internas nos pronunciamos en defensa del convenio de diarios, por el rechazo de la reforma del articulo 5, proponiendo que los paritarios sean electos en asambleas y este debate, antes de cuaquier resolución,  se lleve adelante mediante asambleas en todos los diarios y graficas del país.


Comisión Interna AGL-Clarín - Comisión Interna AGR-Clarín

viernes, 11 de julio de 2014

Rechacemos las maniobras de la patronal

Donnelley


En estos años la actividad gráfica creció más de cinco puntos por arriba del promedio de la industria. La mayoría de las patronales se embolsaron sus ganancias o, como en el caso de Donnelley, las giraron a sus casas matrices como dividendos, sin destinar un centavo a la inversión.


El agotamiento del “modelo productivo” empuja hoy una restructuración, sacrificando a los trabajadores, para intentar mantener los márgenes de beneficios.


Pero no se trata solo de bajar salarios y reducir planteles sino también de una guerra entre capitalistas por “expandirse en un mercado que se encoge”. Por un lado hay un avance de nuevos formatos digitales a expensas de los impresos, a eso se suma la caída del consumo que tiene un impacto directo en revistas y folletería; por otro lado la restricción a la importación editorial – en función de retener divisas – reaviva la disputa por un negocio que “en el 2.010 alcanzaba a casi el 80 por ciento de los libros que se leían en la Argentina”.


La crisis, tal como la presenta Donnelley, es trucha en varios aspectos. Los “costos laborales” de los que se queja son en realidad mucho más bajos que los de su competencia. La pérdida de clientes tampoco es como la pinta; lo que hubo fue un aumento desproporcionado y selectivo de sus precios a fin de provocar una depuración de su cartera (y retener a los más importantes) además de un desvío de parte de su producción.


En un artículo del periódico del PTS se dice que “la comisión interna de Donnelley se reunió con los compañeros de IPESA y se comprometieron a no hacer nuestras revistas”. Pero el problema es más complejo porque en algunos casos hasta esa tercerización es “trucha”. El mismo artículo señala que las revistas “Para Ti” se siguen imprimiendo en Donnelley aunque el pie de página indica que se hacen en IPESA. Esto no podría ocurrir sin un pacto de ambas patronales.


Hay empresas que no tienen un solo proveedor o que imprimen en varios talleres alternativamente. La comisión interna de Morvillo tiene frenado un folleto de Carrefour – y le han expresado a la patronal que ningún trabajo de Donnelley se haría mientras dure el conflicto – pero en rigor Carrefour se hizo muchas veces antes, allí y en AGR.


Esa disputa por el mercado es cruzada: Donnelley está ofreciendo precios preferenciales a Tsu y presiona por Avon – con quién tiene un contrato internacional –, ambos clientes de Morvillo.


Es claro que una invocación a la solidaridad no es suficiente, porque eso depende del nivel de organización de cada lugar y muchas veces de información que no manejan los trabajadores (meses atrás – seguramente por desconocimiento – Donnelley imprimió una tirada de Amodil que WorldColor había parado por un quite de colaboración).


Un enfoque estrecho de la cuestión termina trasladando la carga hacia otros y convirtiendo a los trabajadores en lobbystas de sus patronales. La responsabilidad de impedir el desvío de trabajos corresponde al sindicato. Mientras posa de “combativo” con declaraciones el ongarismo no mueve un dedo para que las cooperativas que le responden cesen con esa práctica.


Hay que exigir un urgente plenario de delegados para debatir el tema, que la directiva convoque asambleas en los talleres involucrados y asuma la decisión de frenar la producción tercerizada; hay que organizar piquetes donde la fuerza no permita parar desde adentro; e impulsar una gran marcha contra los despidos a la cámara empresaria.


El respeto a la “paz social” que reclama el Ministerio mientras dure el trámite del PPC o cualquier idea de no chocar con el gremio, allanan el camino de la patronal.


Miguel Bravetti


martes, 1 de julio de 2014

Gráficos reclamarán ante la asamblea de accionistas del Grupo Clarín

COMUNICADO DE PRENSA
Gráficos de Clarín, de la empresa gráfica de mayor facturación del país, Artes Gráficas Rioplatense, donde se imprimen las revistas dominicales y coleccionables de Clarín, las revistas de Cablevisión y Genios, entre otros muchos trabajos, realizaremos una concentración este lunes 30 de junio, a metros de la asamblea de accionistas del Grupo Clarín, en su horario de inicio a las 11 hs. en Tacuarí 1840/42, donde entregaremos un petitorio y repartiremos una carta abierta que hemos votado y firmado por unanimidad en las asambleas de los tres turnos realizadas el viernes 27 de junio, dirigida al Grupo Clarín y a las autoridades gubernamentales de control.

Los trabajadores denunciamos el achique de sectores, parates en la producción y atraso de obligaciones laborales de la empresa, mientras Clarín realiza un desvío masivo de trabajos, incluso a fábricas en negro.

Mientras la empresa incurre en atrasos, como la entrega de ropa, aduciendo una caída de la producción que ellos mismos generan, en un sector nuevo (impresión digital) donde ha colocado una nueva y costosa máquina, no le importó incurrir en gastos realizando obras y colocando un sistema de ingreso tactil con el solo fin de obstruir el ingreso de los delegados, espejando los vidrios para aislar a los empleados.

Consideramos anti-social esta política de especulación empresarial con miras en ajustar las condiciones de los trabajadores y perjudicar al fisco, y reclamamos la recuperación del trabajo, que Clarín haga el trabajo de Clarín, tomando los empleados que requiera, y cese esta política de tercerización, vaciamiento y presión contra sus trabajadores.

Se adjunta en archivo adjunto la Carta Abierta suscrita por todos los gráficos de la empresa.

Comisión Interna AGR-Clarín
Contactos:
Pablo Viñas. Secretario General Comisión Interna: 15 5 653 9481
Marcelo Quinteros, Secretario Adjunto Comisión Interna: 15 4 099 8089

domingo, 29 de junio de 2014

Preparemos la lucha


La patronal anunció 123 despidos en Donnelley
La crisis que aduce la patronal es una maniobra fraudulenta. Hay que preparar la huelga y la ocupación de la planta, además de la movilización de todo el gremio.
La actividad gráfica experimentó en los últimos años un crecimiento de varios puntos por arriba del promedio de la industria basado en una enorme precarización, una escala salarial bajísima y un convenio obsoleto. La edición de diarios, revistas y folletos se encuentra, sin embargo, en retroceso por el desarrollo de los soportes digitales.
Esta tendencia empuja una reconversión mundial hacia otras ramas, como la de envases. Varios pesos pesados europeos -por ejemplo, el consorcio Mayr-Melnhof Packaging- aterrizaron en Latinoamérica “calentando” la competencia e impulsando una reestructuración general que hoy es acelerada por la crisis económica.
La Nación, Clarín, Maggio, Celomat, Cortiñas son algunos de los talleres que sufrieron fuertes recortes con el objetivo de “mejorar la competitividad” y, en ciertos casos, como en Crónica o Impresores, para quebrar además la organización gremial.
En este contexto hay que ubicar el recurso preventivo presentado por la patronal de RR Donnelley y su anuncio de despedir a 123 trabajadores (un tercio del plantel) abonando el 65 por ciento de las indemnizaciones en cómodas cuotas; además de una drástica reducción de los salarios del resto.
Donnelley, de capitales yanquis, es el holding más importante de la industria gráfica de todo el mundo, con centenares de plantas en varios países y ganancias netas por 220 millones de dólares.
La crisis que aduce la patronal es parte de una maniobra que involucra al propio Estado -que ya el año pasado le otorgó un subsidio (Repro) para el pago de salarios, que la empresa invoca ahora como antecedente.
La producción de la planta se derrumbó de 80 a 35 millones de pliegos mensuales, pero una parte sustancial de los trabajos es desviada hacia otros talleres. Esta tercerización es una práctica común de las grandes patronales para torpedear los reclamos y debilitar la organización.
Entre los principales destinatarios de esta operación fraudulenta se encuentran los talleres de la Red Gráfica de cooperativas ligada al sindicato (autoflexibilizadas). En el último conflicto de AGR-Clarín se produjo una fuerte polémica entre la Verde y los activistas, quienes hicieron piquetes frente a esas plantas para defender su lucha.
Tampoco los “sobrecostos salariales” son reales: Donnelley está un 40 por ciento sobre los básicos (paupérrimos), pero muy lejos de otros talleres líderes como Morvillo o Interpack.
El rechazo a los argumentos patronales y la impugnación del recurso preventivo que presentó la comisión interna están bien, pero no alcanzan. Los propios términos del proceso administrativo incluyen una advertencia tramposa: “los trabajadores no podrán ejecutar la huelga u otras medidas sindicales hasta la conclusión” del trámite. Seguramente, éste sea el más serio desafío para los compañeros de Donnelley: quebrar la determinación de una empresa tan poderosa requiere una lucha en regla.
Hay que preparar la huelga y la ocupación de la planta, además de la movilización de todo el gremio.
La directiva del sindicato se declaró en “estado de alerta y movilización ante la amenaza de Donnelley o de cualquier otra empresa que quiera imitarla”, un saludo a la bandera, recordemos que el “preventivo” de La Nación en 2010 pasó sin la menor respuesta de conjunto.
De inmediato: plenario de delegados para votar la solidaridad activa del sindicato y un programa contra el ajuste. Ni un despido más, reparto de las horas de trabajo sin afectar el salario, apertura de los libros para conocer el estado de los balances, garantía estatal de continuidad productiva y salarial.
La Lista Naranja compromete todo su apoyo a los compañeros de RR Donnelley en defensa de sus puestos de trabajo.

Miguel Bravetti

viernes, 13 de junio de 2014

EN DEFENSA DEL PIQUETE



Respuesta a la Lista Verde, y su ataque a los piquetes de los obreros de Clarín.

Con la firma de la Lista Verde, la directiva gráfica distribuyó en el gremio (aunque no se atrevió a hacerlo en la fábrica) un pronunciamiento atacando los piquetes resueltos por unanimidad en nuestras asambleas en AGR-Clarín.

“Repudiamos de manera contundente la actitud reaccionaria y patoteril del grupo de activistas que en estos días (…) viene realizando manifestaciones en la puerta de algunos talleres del gremio, aduciendo la supuesta defensa de los intereses de los compañeros de Artes Gráficas Rioplatense” dicen, para a renglón siguiente acusar de que estos responderían a una “falsa imputación de que estaría realizando trabajos enviados por la patronal de AGR”, una actitud encubridora que delata a quienes escriben, los trabajadores conocemos al dedillo que trabajos se mandan y a que talleres. Allí nos movilizamos el 23 de abril, cerrando la jornada que nos critican, con una combativa movilización en la puerta de AGEA Clarín (Zepita). Al otro día fuimos convocados a negociar por la empresa.

A contramano de “los consejos” del sindicato, en el reciente conflicto de AGR-Clarín, tras el cual se obtuvo la efectivizacion de todos los contratados, categorías, la reapertura de un sector y un adicional de $3000 en diciembre, un protagonista clave fue la solidaridad de muchos talleres organizados y el método del piquete contra el que despotrica la burocracia ongarista al compás del gobierno que se dice popular.

Los piquetes contrarrestaron durante el conflicto, la presión de la red de tercerización que tiene Clarín, y que profundiza en los conflictos para vaciar de sentido la huelga. Esto se facilita porque en numerosos talleres, ante la mirada impávida de la directiva sindical se violan en forma flagrante las condiciones laborales y el salario establecidos en el convenio, y por la ausencia de un sindicato que informe a todos los delegados respecto de los talleres en conflicto y sus trabajo, previniendo toda maniobra de carnereaje.

La nota pretende mostrar los piquetes como una acción “contra los trabajadores”, cuando es una acción de defensa de la unidad obrera contra las patronales que se solidarizan entre ellas, si en un taller no existe relación de fuerza para frenar esta “solidaridad patronal” allí está el piquete para defender la solidaridad obrera, y en esa vereda debería estar el sindicato, la otra vereda es la de Clarín, acá no hay una tercera posición. Nuestros críticos K terminan defendiendo a la Corpo, cuando sus obreros luchamos contra el despotismo patronal, y mas aun, cuando esta utiliza su espalda económica para intentar quebrar la huelga con medidas anti-sindicales.

No es inocente el grosero encubrimiento en que incurre la Lista Verde cuando aseveran que los talleres donde nos movilizamos no habrían hecho nuestros trabajos o como dicen en otro párrafo: “no más de lo habitual”, es que entre estos talleres, se encuentra una Cooperativa -de la Red de Cooperativas Gráficas de la Lista Verde-, cuya Comisión Directiva es una entusiasta tomadora de trabajos de talleres en conflicto. Y que fue “premiada” tras este último, con una inyección aun mayor de tercerización. Esto es lo que está defendiendo la directiva.

El sindicato en lugar impulsar la lucha para exigir que las cooperativas gráficas sean proveedores privilegiados del estado y que este garantice las condiciones y salarios de convenio, encubre el carnereaje de trabajos de una taller en huelga, en este caso, en beneficio del propio Clarín. En esta materia en AGR la Verde es reincidente: durante la huelga del 2004 a la que Kirchner envió 500 policías para desalojar la planta, el sindicato hizo su parte permitiendo que AGEA-Clarín -donde la directiva conducía la comisión interna- carneree nuestra revista Viva. En aquella derrota, fruto de una entrega, los obreros de AGR aprendimos a defender con uñas y dientes nuestras huelgas, y orientarnos en forma independiente del gobierno, la patronal y la burocracia sindical.

Con estos métodos y una conducción clasista, tras superar a la Verde, en tres años recuperamos las asambleas y la unidad, y con ellas conquistamos la estabilidad laboral, la jornada de lunes a viernes equiparando los salarios hacia arriba, corregimos las antigüedades, terminamos con regímenes de polifuncionalidad, elevamos antigüedades y categorías y el pago de las paritarias sobre el salario conformado. Por fin nos hicimos respetar.

Aprovechamos este 45 aniversario del Cordobazo, para llamar a la directiva gráfica (Lista Verde), a dejar de deshonrar la enorme tradición de lucha y piquete de nuestro histórico gremio gráfico.


Comisión Interna AGR-Clarín

jueves, 5 de junio de 2014

Prohibir despidos y suspensiones

Repartir las horas de trabajo sin afectar el salario


Las suspensiones y los despidos se generalizan.
El foco está puesto en la industria automotriz y en sus proveedoras.
Durante estos años, las patronales han acumulado beneficios extraordinarios que no fueron compartidos con los trabajadores.
Pero alcanza con una caída transitoria de las ventas para que rápidamente descarguen la crisis sobre sus espaldas, a través de despidos y suspensiones masivas.
El gobierno nacional, que agravó la crisis con la devaluación de la moneda, está claramente del lado de las patronales.
Lo mismo ocurre con las direcciones de los sindicatos.
El caso del Smata es el más notorio. En vez de apoyar a los trabajadores que luchan contra los despidos, como es el caso de Gestamp, movilizan sus patotas contra los despedidos.
La crisis no la deben pagar los trabajadores.
Rechacemos los despidos y las suspensiones.
Si cae la producción, que se repartan las horas de trabajo entre todo el personal sin reducción del salario promedio real de los últimos seis meses.
Que se abran los libros de las empresas para conocer los costos y planes de producción, así como las ganancias acumuladas.
En el caso de las automotrices, que se investiguen las cuentas de sus financieras y de los bancos para revelar los costos usurarios cobrados a los clientes.
Sobre la base de este programa, el Partido Obrero y el Frente de Izquierda han presentado proyectos de ley en el Congreso Nacional y en las legislaturas provinciales, ofreciendo una salida frente a la crisis.
Movilicémonos por el triunfo de las luchas en curso.
Reclamamos a todos los sindicatos un paro de advertencia de 24 horas para frenar los despidos y las suspensiones, y defender el salario ante la creciente inflación.

EL PALACIO DE INVIERNO DE CRISTINA KIRCHNER


Una lucha de 67 despedidos, en las condiciones más difíciles, desató un furioso ataque de la Presidenta, de varios ministros, de la burocracia del Smata y de otras fracciones de la burocracia sindical. La dirección del Smata no vaciló en recurrir a las peores prepotencias para escindir a los despedidos del conjunto de la fábrica, mientras CFK volvía sobre su oficio ya habitual de descalificar a los luchadores. Las diatribas -en este caso patagónicas- de CFK apuntaron a impedir la propagación de la lucha contra las suspensiones y despidos, y una repetición de la victoria de los metalúrgicos de Valeo, en Córdoba, y de las grandes huelgas indefinidas de los docentes de la provincia de Buenos Aires y de Salta, o el gran paro general del 10 de abril pasado.

Con raleada autoridad política y vacilante capacidad intelectual, la Presidenta pontificó que la ocupación de fábricas es “un método pasado de moda”, como si ella le hubiera hecho el aguante a alguna en su larga trayectoria política. Si, como ella misma asegura, “al capital financiero no (le) importan los puestos de trabajo”, debería haber usado la coerción estatal para hacerlo entrar en razones. Si el capital financiero se enseñoreó con Argentina, la responsabilidad le cabe a su gobierno y a los predecesores que acompañó, no a los compañeros despedidos de Gestamp. Para CFK, “Tampoco tienen lugar los que quieren tomar el Palacio de Invierno y creen que cuanto peor mejor”. El Palacio de Invierno fue tomado para salir de una guerra mundial que costó millones de vidas – fue una salida de lo peor, esto dicho con tibieza. En cuanto a poner las cosas “peor” de lo que estaban, el gobierno K está dando cátedra. ‘Generosa’ con Repsol y el Club de París, o con los bancos y las cerealeras, desenvaina el fuste contra la clase obrera.

CFK está repitiendo un error caro: dar vuelo a los Pedraza del Smata, como se los había dado antes a los de la Unión Ferroviaria, cuando la calificó como “un sindicalismo que construye”. La burocracia del Smata está desparramando patotas en las empresas, en lugar de luchar contra las patronales para que repartan las horas de trabajo disponibles sin reducir el salario.

A la Presidenta le vendieron que al capital financiero no le importan “las fuentes de trabajo”, o sea que el capital financiero vive del aire, no de la explotación de la fuerza de trabajo. Recurre a esta falacia para persuadir a los obreros de que su derecho al trabajo es una causa perdida, que solamente podría remediar la asignación por hijo o el plan familia. No, señora: el capital es trabajo muerto, la fuerza de trabajo es energía viva. La energía que mueve al mundo no es el ‘fracking’, sino el trabajo humano que se esfuerza por liberarse de la explotación. La industria capitalista es una tercerización del capital financiero, que se refugia en las sociedades anónimas, en las Bolsas y en los paraísos fiscales. El capital despide y cesantea para reforzar su presión sobre la fuerza de trabajo, en especial en la época de la decadencia capitalista, no para que los obreros disfruten de un fin de semana re-largo. Cesantea y despide para que los obreros honestos y luchadores sean aniquilados y prosperen los Zanola, Pedraza, Pignanelli, Caló y todos los demás.

El discurso contra la toma del Palacio de Invierno es de corte macartista y descubre el enorme desprecio ‘nacional y popular’ por los esfuerzos gigantescos que han realizado las masas populares, durante milenios (no solamente siglos), para conquistar una dignidad humana. De la demolición de los Palacios de Invierno germinan los cerezos en primavera. Los compañeros de Gestamp aspirarán algún día próximo a asaltar palacios de invierno; esa jornada la emprenden ahora desde un puente y un acampe, para exigir la reincorporación. Con ellos marcharán, y ya lo hacen, los trabajadores mecánicos, los nietos del Cordobazo. El certificado de nacimiento de la lucha por la democracia del medio siglo reciente.

Cuanto peor mejor es la línea del gobierno actual. Extorsiona con despidos para imponer salarios a la baja y desarrolla un ajuste tremendo para rescatar al capital financiero internacional definitivamente en bancarrota. Nosotros luchamos por una salida a la catástrofe del capitalismo.

Señora Presidenta: usted ha actuado, en este conflicto, con una perfidia ‘refinada’. Usted ordenó a Scioli que arregle el conflicto, cuando debía haberlo hecho usted misma. Utilizó su verdugueo eterno al gobernador para hacerlo responsable de una reincorporación de los despedidos en el marco de la conciliación, con la aviesa intención de incumplir el acuerdo luego de que la fábrica quedara desalojada en forma ‘pacífica’. Al día siguiente, las fuerzas de seguridad de la Nación se apostaban en las puertas para impedir el ingreso de los compañeros reincorporados en el papel. Esto que usted no haría en la diplomacia internacional, su gobierno lo ha pergeñado para combatir a la clase obrera que lucha en Argentina.

Señora Presidenta: ¿se ha dado cuenta, usted, que mientras nuestros congresistas y legisladores han presentado proyectos articulados para prohibir suspensiones y despidos, su FpV se dedica a vaciar sesiones para impedir la deliberación de la representación popular? ¿Se ha dado cuenta, acaso, de que solamente el Frente de Izquierda ha ofrecido una salida en este tema y que los opositores que saludaron el acuerdo cipayo que el gobierno de usted firmó con el Club de París, no han sido capaces de ofrecer nada?

El régimen político que usted preside se ha convertido en un ‘déjà vu’, ‘démodé’. Manejan con el retrovisor. Los obreros mecánicos, las enfermeras, los ex ypefianos, las organizaciones de derechos humanos, los campesinos de Santiago, los maestros y azucareros de Salta, los trabajadores de la vid y los del Estado en Mendoza, los ceramistas y docentes en Neuquén; en fin, un número cada vez mayor de trabajadores y de jóvenes concurren al Congreso y a las legislaturas para participar de las audiencias que convoca nuestro Frente de Izquierda -no para asistir a la perorata vacía de los partidos que parasitan con el sistema actual.

Habrá nuevas Torres de Londres, Bastillas, la Gran Muralla, Palacios de Invierno, el cuartel de Columbia, la Plaza de Mayo.De lo que se trata es de mirar siempre hacia lo alto.


Por Jorge Altamira

miércoles, 7 de mayo de 2014

lunes, 28 de abril de 2014

Triunfó el paro con piquetes de AGR-Clarín

Tras 55 días de quite de colaboración y una semana de paro con combativos piquetes y movilizaciones, los trabajadores de Artes Gráficas Rioplatense logramos vencer la intransigencia de la patronal de Clarín y obtener reclamos saláriales y de condiciones laborales fundamentales:
1) La extensión inmediata del servicio de medicina prepaga para todos los contratados y el pase a planta según un cronograma mensual (un año atrás habíamos terminado con el trabajo por agencias igualando el salario).
2) La reapertura del sector Preprensa del Turno Noche, que había sido eliminado en marzo, con el pago retroactivo del plus por nocturnidad  a todos los compañeros de ese sector.
3) Numerosas categorías.
4) Pago de un plus del 5 por ciento para los compañeros de la rotativa más moderna de la fábrica (frente a un convenio arcaico en materia de categorías que la burocracia ongarista no actualiza desde 1975).
5) Pago del premio por asistencia por adherir al paro del 10; un punto clave considerando que es un premio que va de 1.000 a 1.500 pesos y que pese al anuncio de su descuento, no logró hacer mella en la decisión de parar en forma activa.
6) Pago inmediato de la paritaria (sin esperar homologación) sobre el salario conformado.
7) Bono de 3.000 pesos para diciembre de este año. 
 El plan de lucha y la importancia de los piquetes:
AGR venía postergando muchos de estos reclamos, por lo que los trabajadores arrancamos en marzo con trabajo a reglamento y movilizaciones. La respuesta de Clarín fue ampliar la red de tercerización de trabajos, desviándolo a más de 35 empresas, incluyendo la planta del propio Grupo en Santa Fe, Artes Gráficas del Litoral.
El conflicto continuó con paros progresivos y piquetes a las empresas donde se carnereaba nuestro paro (sin que el sindicato mueva un pelo al respecto). También dirigimos una carta a la interna de AGL y al sindicato gráfico de Santa Fe, entrando en contacto con los compañeros que se mostraron solidarios con nuestra lucha.
Realizamos  un combativo acto en la puerta de AGEA-Clarín (donde se imprime el diario), advirtiendo que podríamos impedir la salida del diario. Mientras adentro se cumplían los paros sorpresivos.
El preacuerdo y la Asamblea General  
Finalmente ante la amenaza de entrar en un paro general y de movilizar masivamente a la Feria del Libro la empresa adelantó una reunión que venía dilatando y tras una dura negociación (de 8 horas) se llegó a un preacuerdo luego aprobado por una asamblea general.
Culminamos la asamblea votando un gran asado para celebrar la unidad y convocando a movilizarnos con todo, junto a la Naranja Grafica, este 1º de mayo a la Plaza de Mayo, al acto del Frente de Izquierda y el movimiento obrero combativo.


                                      Pablo Viñas (Secretario General AGR-Clarín)

Morvillo: Un balance de las paritarias



           
El martes 22/04 una numerosa y debatida Asamblea General aprobó por mayoría aceptar la última oferta patronal: 31,15% en dos cuotas al salario conformado y una suma por única vez de $4000 en mano en el mes de mayo.
La lucha paritaria se empezó a gestar en la movilización que impulsó la Naranja Gráfica el 12/03 al sindicato reclamando la convocatoria al plenario de delegados y un plan de lucha de todo el gremio (ver nota aparte).
            Los dos plenarios que realizó la burocracia -en donde entregaron una vez más los salarios sin luchar- sirvieron para realizar en la fábrica asambleas de una hora por turno durante toda una semana y discutir el problema salarial en el marco del ajuste que está llevando adelante por el gobierno.
            El paro del 10A fue contundente y obligó a la patronal a cerrar las puertas ese día tras un frustrado intento de ofrecer remises a los compañeros para carnerear la medida. La declaración votada por las asambleas es un claro pronunciamiento de los trabajadores contra el ajuste.

Paritarias a la baja
            El taller rechazó las paritarias que firmó la burocracia. En Asamblea General se dicutió la importancia de mejorar el monto final para no quedar desfasado con la inflación Se votó reclamar un 35% de aumento y parar el taller hasta que la patronal confirme fecha y hora de reunión.
            De entrada, la empresa se mantuvo en su postura de no dar nada por encima de los números acordados con el sindicato. Cuarto intermedio mediante, en una segunda reunión ofrecieron $1000 a cobrar en junio, no prosperó y derivó en nueva propuesta de $2500.
            En asamblea se rechazó la oferta patronal y se votaron nuevas propuestas de acuerdo para que la Interna discuta con la empresa. Se votó, también, mantener la asamblea hasta recibir una respuesta.
            Tras una dura negociación, la patronal ofreció pagar el 31,15% al salario conformado y $4000 en mano por única vez en mayo. La asamblea dió una lección de democracia obrera. En sus intervenciones los compañeros destacaron la unidad del taller. Por mayoría se aceptó el acuerdo. Habían pasado 6 horas con la planta parada.
            El planteo de aceptar tuvo tres ejes. Primero: la enorme distancia salarial con respecto al resto de los talleres y lo que significa determinado porcentaje en los salarios conformados (en promedio un 130% arriba del convenio) Segundo: se superó una vez más el acuerdo firmado por el sindicato y no quedamos tan lejos de la inflación (plata en mano, para mas de la mitad de la planta el acuerdo está muy cerca de lo que recibiría cobrando el 31,15% en una cuota, que era una moción unificadora) Tercero: “no vamos a ir a un plan de lucha por 3 puntos mas si despues se lo lleva el gobierno con el impuesto al salario”
            Los compañeros que planteaban rechazar e ir a un plan de lucha por el 35% en una cuota para no perder poder adquisitivo frente a la inflación.
            El balance es positivo. El taller mostró una enorme reserva de lucha. El planteo de que la patronal se haga cargo del impuesto a las ganancias estuvo presente en todas las intervenciones y se colocó como primer punto en la agenda.


Sebastián Rodriguez

Impresores: una respuesta al PTS


La crítica a nuestro balance de Impresores que publica el PTS bajo el copete: “tropiezo de la Naranja en gráficos”, es un perfecto ejemplo de cómo razona una secta.
El artículo sostiene que se perdió porque La Naranja se negó a seguir “las propuestas de coordinación de la Bordó” impidiendo que “se unificara con Kromberg”.
En realidad fue al revés; al bloqueo que realizó Kromberg contra los despidos fueron más 80 compañeros de Impresores; fue Kromberg la que participó poco de la lucha de Impresores. Pero ya había sufrido una derrota y el activismo estaba golpeado, por lo tanto no hay nada que recriminar.
Dice que realizamos “un corte de Panamericana sin convocar organizaciones, salvo (…) aquellas que integran la Naranja”. Pero a La Naranja no la integran organizaciones, de modo que en ese corte, que fue muy exitoso, sí hubo otras fuerzas. Fue la Bordó la que faltó sin aviso. Y lo mismo ocurrió durante casi todo el conflicto: se hicieron  acampes, movilizaciones, actos en el ministerio y – como ya se lo hemos señalado – la participación de la Bordó fue de escasa para abajo.
El PTS reconoce que se libró una enorme lucha “con paros, bloqueos y corte de ruta”, pero separa las “muestras que dieron los trabajadores” de la intervención de La Naranja, que solo se habría enfocado a “evitar la influencia de otras organizaciones”. ¡Qué burdo!
Lo decisivo fue que el conflicto y sobre todo los ataques posteriores de la patronal, agotaron a la interna al punto de inmovilizarla. La derrota electoral fue el resultado de la incapacidad del activismo, y de La Naranja, de contrarrestar la división del taller. 
La de Impresores fue una gran lucha, que desplegó una enorme iniciativa; aunque no alcanzó para quebrar a “una patronal muy dura (que llegó a meter la policía a la planta para romper una asamblea obrera)”. Como la de Atlántida, son derrotas que  jalonan el proceso de formación de la vanguardia.
Decir que Impresores y Atlántida se parecen porque fueron derrotadas (¿por qué no meter en esa bolsa, por caso, a Mafissa?) es lo peor del artículo.  Ya escuchamos estos argumentos reaccionarios muchas veces, contra la ocupación de la Ford del ’85 o contra la lucha del Casino.

Miguel Bravetti

jueves, 24 de abril de 2014

VIDEO DEL CONFLICTO GRAFICO EN CLARIN


AGR-CLARIN

Buenos Aires, 23 de abril de 2014

COMUNICADO DE PRENSA


Paro y masiva movilización de gráficos de Clarín

Los gráficos de la mayor empresa gráfica del país, Artes Gráficas Rioplatense, del Grupo Clarín, se encuentran realizando paros progresivos desde el lunes pasado, hoy se movilizaron a varios talleres donde Clarín esta desviando los trabajos y a la propia puerta del diario, exigiendo respuestas a un demorado pliego de reclamos, por una aumento del 35% en un pago y la efectivización de personal permanente contratado en forma fraudulenta a “plazo fijo”.

El 26 de junio de 2013 las partes acordamos en el Ministerio de Trabajo (Expte Nº 2551090/13) un cronograma mes por mes de puntos de negociación que incluían cuestiones a las que la empresa venía no dando solución, entre ellas Seguridad e Higiene (en esta empresa murió una chica en 2008, y en 2011fue clausurada por ACUMAR), categorías, personal excluido ilegalmente de convenio y plus nocturno entre otros puntos. La empresa utilizó este cronograma para dilatar aun más los reclamos, mientras se han acumulado nuevos puntos, y en materias como seguridad e higiene se han producido graves accidentes.

Ante ello desde el 1 de marzo los trabajadores iniciaron un quite de colaboración, nos movilizamos por inspecciones que se han comenzado a producir, y tras 52 días de quite sin obtener respuesta alguna, habiéndose agregado el punto salarial, el lunes 21 votamos iniciar un plan de lucha con paros progresivos y movilización.

Llama la atención que la empresa del diario, que viene destacando la incidencia de la inflación en el poder adquisitivo, y en numerosos análisis da por descontado una inflación anual superior al 40%, y que en el caso de AGR ha invertido en costosa maquinaria nueva que se esta instalando, no satisfaga el reclamo de aumento del 35% que hacemos sus empleados.

Pero en lugar de brindar respuestas, y abrir una mesa de dialogo seria, Clarín provoca a los trabajadores vaciando el taller tercerizando los trabajos, habiendo armado una red de 35 talleres, muchos e los cuales trabajan con personal en negro, que los trabajadores se disponen a denunciar ante la AFIP y el Métis. Por ello hoy por la mañana mientras el turno mañana paraba en el taller, los demás turnos protagonizaron una masiva movilización a las plantas donde se desvían los trabajos, y culminaron con un gran acto en la puerta de Clarín, manifestando que si deben ir en el horario de salida del diario no dudarán en hacerlo, esta vez no será Moyano, sino los propios trabajadores de Clarín. 

COMISION INTERNA AGR-CLARÍN

VIDEO de la protesta en Clarín: http://www.youtube.com/watch?v=zTkUwhQ0RJY

Teléfonos de contactos:
Pablo Viñas, Sec. Gral: 1556539481

Marcelo Quintero, Sec Adj: 1540998089

martes, 22 de abril de 2014

El ongarismo entregó la paritaria gráfica.

 Por abajo empezaron los conflictos
La directiva gráfica logró hacer pasar en el plenario de delegados un acuerdo salarial “a la baja” consistente en un aumento en dos cuotas. Lo que el ongarismo presenta como del 31,15 por ciento, tomado de punta a punta resulta un 26. Con este aumento la mínima llegará en agosto a la mitad de la canasta familiar proyectada.
La votación del plenario dejó entrever la bronca de una parte de los delegados oficialistas que propusieron “seguir el reclamo” por… un 32 por ciento; una mínima diferencia con la propuesta de la directiva pero que justificó su voto en contra.
La Bordó se alineó, esta vez,  tras la moción de la Naranja consistente en defender el 35 por ciento que se había votado en un plenario anterior. En aquella oportunidad los delegados del PTS no apoyaron el 45 por ciento reclamado por La Naranja y se abstuvieron de fijar una posición en el plenario en nombre de que el porcentaje a reclamar debía discutirlo una asamblea general – inexistente -. Un absurdo.
El tema que tensó el debate fue el paro el 10, que los talleres opositores – tanto de La Naranja como de La Bordó - impulsaron y protagonizaron, participando activamente en varios piquetes. La directiva Verde, rabiosamente kirchnerista, carnereó; no obstante lo cual el ausentismo en el gremio fue altísimo.
El PTS llega tarde y se retira temprano
El PTS, que hizo una movida el día del plenario, dice en su periódico que “la política mezquina de la Naranja impidió hacer un corte masivo y unitario de la oposición gráfica”. Pero la lucha de la Naranja por la paritaria comenzó con una gran movilización a la puerta del sindicato el 12 de Marzo. Allí se entregó un petitorio exigiendo  un plan de lucha por el 45 por ciento, por la abolición  del impuesto al salario y por la absolución de los petroleros de Las Heras.
Desvergonzadamente el PTS oculta que nuestra agrupación los llamó a movilizar en conjunto casi un mes antes, cuando la directiva negociaba en sigilo y era posible incidir.
La movida de la Bordó llegó bastante tarde; además le expusimos una objeción política: marchar al plenario de delegados implicaba chocar con él; entendimos que lo más conveniente era dar una batalla en su seno y preparar una movilización independiente a la cámara patronal. Sobre esto ni palabra y tampoco explicaron porqué levantaron las reuniones acordadas.
La conducta del PTS en la paritaria fue tardía, errática (repetimos: se abstuvieron en la votación del porcentaje a reclamar) y para la tribuna. En el artículo mencionado escriben: “con la pelea dada contra la política de la Verde de aceptar el techo salarial impuesto por el gobierno nacional, la Bordó cerró su intervención en las paritarias gráficas de este año”.
Sin embargo ahora viene una segunda etapa de la lucha, por adicionales o aumentos superiores, en los grandes talleres. Morvillo dio el puntapié inicial, parando el taller hasta obtener una reunión con la patronal a la que le reclaman un 35 sobre el conformado en un solo pago. Planteos  similares levantan AGR e Interpack.
Los docentes, otra vez
La paritaria docente de Salta se cerró por decreto en febrero por un 25 por ciento y hoy, producto de una inmensa lucha, ha saltado por los aires. Lo mismo puede ocurrir en otros gremios entregados por la burocracia sindical, gráficos incluido. La Naranja se empeñará, a través de su agitación, en impulsar la reapertura por una  verdadera recomposición.
El malestar que se expresó en un plenario absolutamente regimentado y la presión inflacionaria que no cesa indican que la paritaria gráfica cerró apenas su primer capítulo.
Pablo Viñas (Sec. Gral. AGR-Clarín)

Miguel Bravetti (Sec. Gral. de Interpack 1)

domingo, 20 de abril de 2014

Un 1° de Mayo de la izquierda y los luchadores

El Frente de Izquierda, polo político de la clase obrera

1ero de mayo acto frente de izquierda
Cuando faltan pocos días para el 1° de Mayo es claro que las huelgas docentes y el paro del 10 han golpeado los planes de ajuste del gobierno y agudizado la crisis política. La huelga general docente, que aún continúa en varias provincias, y la contundencia del paro nacional, dan cuenta de una tendencia de fondo en las masas y de toda la situación política.
Las perspectivas abiertas por el paro chocan con la política de todos los bloques capitalistas, sean del oficialismo o de la oposición. Tienen un punto común que tampoco disimulan: imponer el ajuste salarial, los tarifazos en los servicios y el transporte público, ‘arreglar’ con el capital internacional y quebrar la resistencia de la clase obrera.
La presión capitalista se ha hecho sentir sobre la burocracia
Hugo Moyano advirtió que no tiene pensada una nueva medida de fuerza. El burócrata máximo de la Fraternidad, Maturano, se atrevió a apoyar una nueva devaluación del peso. El gobierno pretende valerse del manejo discrecional de los subsidios al transporte, para desarmar al frente de la burocracia que decretó el paro. Barrionuevo se declaró partidario de un nuevo paro, pero es un elemento marginal, enlazado a negocios que prosperan en la marginalidad.
Las medidas de lucha en dosis homeopáticas armadas por la burocracia sindical buscan descomprimir la presión de las masas y retener el monopolio de gestión de la lucha de clases. La santa alianza del kirchnerismo, los Massa y los Moyano contra los piquetes organizados por la izquierda y el ala combativa del movimiento obrero, debe entenderse en este contexto. La razón política de la animadversión a los piquetes obedece a que expresan el progreso de la izquierda. El abandono de la calle por parte de CTA-Micheli tiene razones similares. Está promoviendo el rescate de un centroizquierdismo moribundo con Claudio Lozano y Víctor De Gennaro.
La única coalición política que apoyó y participó activamente del paro del 10 de abril fue el Frente de Izquierda. Los millones de trabajadores que pararon en esa jornada lo tuvieron como única representación política. Así fueron vistos los voceros del Frente de Izquierda, especialmente del Partido Obrero, defendiendo el paro en los medios de comunicación.
La situación en su conjunto plantea la necesidad de reforzar una alternativa política de la izquierda. Una opción negativa es que opere como un grupo de presión sobre las burocracias sindicales. El lugar de la burocracia en la disputa por la salida a la crisis en curso es el campo político patronal. El millón y medio de votos del Frente de Izquierda lo han convertido en un polo político, que compite por la atracción de los campos intermedios.
El Frente de Izquierda debe convocar a un gran acto aglutinante, en la Plaza de Mayo y en todos los centros políticos del país, para reafirmar el desarrollo de una alternativa política independiente de los trabajadores. Un acto del 1° de Mayo para dar apoyo a las luchas corrientes, agitar por la continuidad del plan de lucha e impulsar una campaña por la huelga general. Debemos desarrollar la primacía política del proletariado frente a las fuerzas políticas del capital y de su Estado.
 

domingo, 6 de abril de 2014

Cómo y por qué paramos el 10


El paro convocado por Moyano y Barrionuevo, el 10 de abril, evitó empalmar y reforzar la huelga general docente bonaerense, lo que hubiera sido suficiente para poner fin al ajuste. Tras el cierre de la huelga docente por parte de Baradel y compañía, firmaron de apuro Caló, Yasky y Gerardo Martínez -y siguen las firmas.
Se trata de un paro aislado que busca descomprimir la presión de la crisis por algunas semanas y adaptarse a la evolución que vaya siguiendo el Rodrigazo.
Todo paro nacional es político, por ser un movimiento del conjunto de los trabajadores. Pero la perspectiva política de quienes lo convocan se ajusta al libreto de la oposición, que fatiga por estas horas los despachos de Wall Street y de Washington. Es precisamente desde estos centros que se le ‘aconsejó’ a Massa rechazar el paro del 10, luego de su repudio reiterado a la huelga docente. El capital financiero no quiere que el movimiento obrero arruine los arreglos que se negocian en el Club de París y con los fondos buitre.
Conscientes de esta situación, Moyano y Barrionuevo largan un paro aislado que les permitirá armar una tregua de varias semanas hasta que aclare el panorama del plan de ajuste.
El carácter dominguero del paro no puede ser separado de todas las presiones para que se reglamente aún más el derecho de huelga y se prohíban los piquetes. La burguesía quedó muy golpeada por el rechazo de los docentes a la conciliación obligatoria. Un ex ministro de Trabajo utilizó la columna de Clarín para reclamar el establecimiento del arbitraje obligatorio. En oposición a este ataque a los métodos de lucha de los trabajadores, llamamos a multiplicar los piquetes de propaganda y discusión, para que puedan manifestarse todas las tendencias reivindicativas del movimiento obrero, en especial en los sindicatos que no adhieren al paro aislado.
Según los principales dirigentes del Sitraic, el paro del 10 de abril será un “parazo” en las obras. La actividad ha caído brutalmente, con la consecuente secuela de despidos. Por otro lado, el repudio a las cuotas del 15% más 10% firmadas por Gerardo Martínez es muy grande.
Fate parará a pesar de Wasiejko, lo que refleja una experiencia de lucha contra todos los atropellos en el último tiempo, así como los resultados de la política de reorganización clasista efectiva de la fábrica. El paro se presenta masivo en el gremio gráfico, donde ya hay resoluciones de asamblea en los principales talleres. Lo mismo en numerosas plantas metalúrgicas (la paritaria siderúrgica y del aluminio no cerró con la general de la UOM), algunas de ellas en lucha -como Aluar Madryn, en quite de colaboración por salarios. El repudio a lo firmado por Caló es extendido. Habrá paro en plantas perfumistas, plásticas, papeleras. Se abrió ahora mismo una gran deliberación en el subte, única rama del transporte cuyo sindicato formalmente no para; que decidan las asambleas en todos los sectores y un plenario de delegados con mandato.
El paro será enorme en la docencia de todo el país y aún en la provincia de Buenos Aires: la docencia sigue movilizada, aún después del cierre de la paritaria. Coincidirá con la profundización del plan de lucha de Aten, con los masivos paros mendocinos y con una decena de provincias.
El Sutna San Fernando ha convocado a un plenario clasista para determinar una política frente al paro y un plan de acción. Reivindicamos este método, porque busca unificar sobre la base de la lucha concreta y no se presta a ninguna forma de confusión política, en especial de aquella que se aparta de la delimitación política de la burocracia sindical y de la promoción de la independencia política de la clase obrera. En oposición a una nueva tentativa de desviar la crisis capitalista detrás de un recambio político patronal, en Argentina se procesa una alternativa política de los trabajadores, que es el dato estratégico que debería estar en la cabeza de todos los activistas y luchadores.
Vayamos con todo a la huelga del 10, para destruir el plan de ajuste y avanzar en una perspectiva política obrera independiente.


Nestor Pitrola

Paritaria gráfica: Cedinsa votó 45 por ciento y plan de lucha

En Cedinsa se realizaron dos asambleas para votar el mandato de la comisión interna al próximo plenario de delegados.

Previo a la asamblea la agrupación Naranja de Cedinsa sacó un volante planteando la necesidad de sumarse al reclamo otros talleres como Interpack, Morvillo y AGR-Clarín de exigirle al sindicato un plan de lucha por el 45 por ciento.
La moción de la Naranja se votó por unanimidad; incluso la propia interna -integrada por una miembro de la directiva verde y dos delegados independientes- se pronunció a favor.

Corresponsal


Un golpe al activismo gráfico

IMPRESORES
La derrota de la Naranja en las elecciones de Impresores, luego de la inmensa lucha librada en el primer semestre del año pasado, significa un golpe para el activismo gráfico y para la agrupación.
La interna conquistada un año atrás enfrentó la pesada tarea de reorganizar el taller en un marco de despidos constantes -hubo más de cincuenta sólo en 2012-, violaciones al convenio colectivo y salarios bajos (un modelo de “desarrollo K” que se repite en otras grandes gráficas como Maggio y Modernas).
La patronal redobló su línea antisindical: clausuró toda negociación y limitó la movilidad de los delegados mediante brutales -e ilegales- descuentos por tareas gremiales. El principal desafío consistió en superar la atomización del taller y preparar la lucha por la estabilidad y el salario, bajo las provocaciones de la patronal. El choque -inevitable- se precipitó cuando la empresa despidió a uno de los compañeros más cercanos a la interna.
La lucha de Impresores -la más importante en el gremio de la zona norte desde la ocupación de Atlántida- desplegó todas las variantes de combate de la clase: huelga general, piquetes, movilizaciones, acampes, bloqueo parcial al parque industrial, el corte de Panamericana y choques con la Policía.
Enfrentó a una patronal poderosa (ligada a la Iglesia) que contó con el apoyo de la Justicia, de las fuerzas represivas y, sobre todo, del Ministerio de Trabajo. El sindicato rechazó cualquier acción de solidaridad difundiendo la versión patronal que imputó la responsabilidad a un grupo de “intransigentes”. En otra escala, los mismos actores y argumentos que se esgrimieron contra la huelga educativa.
Sin haber logrado la reincorporación, el salto -organizativo y subjetivo- de un sector grande del taller era la base para retomar la iniciativa; sin embargo, fue la patronal la que gradualmente avanzó, manteniendo la presión sobre el activismo y sobre la (exhausta) comisión interna.
La comprensible tensión que persistió entre quienes se ubicaron de uno y otro lado de la huelga fue un obstáculo enorme para una política de unidad que permitiera ir superando, a partir de los reclamos generales del taller, esa escisión. Por último, una cantidad de retiros voluntarios debilitó al ala más combativa del taller.
El freno a los despidos permanentes y a los malos tratos por parte de jefes y supervisores, además de categorías y otras reivindicaciones menores, son el resultado palpable de la gestión saliente. La derrota electoral no implica un desconocimiento de lo conquistado; la campaña de la nueva interna, referenciada en la Verde, se limitó a explotar la expectativa de que un cambio de conducción permitirá “normalizar” las relaciones con la empresa.
Por último, hay destacar al numerosísimo y fantástico activismo que emergió con la lucha. Y eso incluye, en primer término a los delegados que, pese a los tremendos golpes que les asestó la empresa, jamás capitularon ni se entregaron.
La derrota en Impresores -como la de Kromberg en el mismo parque industrial de Pilar- se da en el contexto de un ascenso del clasismo y de la izquierda revolucionaria. Apoyados en esta tendencia y en las correctas conclusiones de toda la experiencia recorrida los gráficos de Impresores retomarán el rumbo combativo.

Miguel Bravetti